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Banxico en 2022: algunas reflexiones y algunas precisiones

Es perfectamente legítimo que Banxico le venda dólares al gobierno, pues eso no implica financiar déficits, señala Sergio Luna.
jue 06 enero 2022 12:08 AM
Banxico-autonomia
Por diseño institucional, la ley del Banco de México le prohíbe financiar déficits públicos. Esa es la verdadera prueba del ácido en cuanto a la autonomía del banco central, apunta Sergio Luna.

(Expansión) - El Banco de México arranca este año con una junta de gobierno disminuida. Andrés Manuel López Obrador ha nombrado a cuatro de sus cinco miembros actuales y me parece que, en comparación con el arranque del sexenio, se acusa un deterioro en capacidades técnicas. Con la excepción de Jonathan Heath, los nombramientos del presidente han privilegiado cercanía sobre perfiles.

Si bien es cierto que en este tipo de nominaciones siempre cuentan las simpatías presidenciales, las credenciales profesionales habían sido condición estrictamente necesaria. Este requisito se ha vuelto maleable.

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No tengo el gusto de conocer a Galia Borja y a Victoria Rodriguez y no tengo razón para dudar de sus capacidades. A Gerardo Esquivel lo conozco y lo considero un estupendo economista. Ninguno, sin embargo, tenía en sus antecedentes experiencia en banca central o especialización en política monetaria.

La ley de Banco de México permite que hasta dos de sus cinco miembros carezcan de “reconocida competencia en materia monetaria”, pero señala que “ninguno de estos dos miembros podrá ser nombrado Gobernador antes de haber cumplido tres años en su cargo”.

Bajo esta lógica, no había impedimento para que Victoria Rodriguez formara parte de la junta, sí para que la presidiera. Ello da lugar a una autentica comedia de enredos entre el Senado y la secretaria de Gobernación que el primero intenta resolver. Alega que su función es sancionar nombramientos a la junta y se lava las manos sobre la definición de gobernador(a). En resumen, en este caso el requisito se vuelve tan maleable que lleva a estirar la liga un poco de más.

Sobre el desempeño de Rodríguez al frente de Banxico hay poco sobre lo que podamos fincar prospectiva. No me gustó que al 30 de diciembre de 2021 participaba aun como subsecretaria de egresos de la SHCP en la mañanera del presidente, tanto por la importancia simbólica de tomar distancia de su administración, cuanto porque a esas alturas creo que debería estar enfocada al 100% en prepararse para su nueva responsabilidad.

Dicho esto, a todos nos conviene que le vaya bien, así que me permito hacer algunos comentarios sobre su comparecencia ante el Senado, el único referente que tenemos a la fecha sobre sus ideas respecto a banca central.

Espero que, al intentar vincular su experiencia en la SHCP con el quehacer de Banxico, revise la idea de que hay “una responsabilidad compartida en el ejercicio de las finanzas públicas” entre estas dos entidades. Esta responsabilidad es exclusiva del gobierno. Por diseño institucional, la ley del Banco de México le prohíbe financiar déficits públicos. Esa es la verdadera prueba del ácido en cuanto a la autonomía del banco central.

De hecho, otro tema sobre el que elabora la hoy gobernadora ayuda a reforzar este punto. Su lectura del artículo 18 de la ley del Banco de México amerita revisiones. Las reservas internacionales sí pueden ayudar a moderar “movimientos abruptos de la paridad”, pero no “compensan ingresos y egresos del país” por la sencilla razón de que el régimen cambiario en vigor es de libre flotación. Es decir, la opción de default es que las reservas no se muevan. Solo cuando la comisión de cambios (en la que participan SHCP y Banxico) consideran que la primera circunstancia ocurre pueden salir a vender dólares al mercado.

 

También es perfectamente legítimo que Banxico le venda dólares al gobierno, pues eso no implica financiar déficits; para pagar, el gobierno debe ingeniárselas para conseguir prestado de alguien más (el mercado de deuda local) o generar superávits.

En el frente de la política monetaria los mensajes son más nítidos y en concordancia con lo que pienso al mercado le gustaría escuchar. Comprometerse con el mandato único que hoy rige - procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda – es un pronunciamiento importante. También la definición de los determinantes de inflación y la importancia del canal de expectativas en la coyuntura actual, lo que podría sugerir una postura más restrictiva de la que supone el mercado.

Sin embargo, creo que las reflexiones de Victoria Rodríguez en este frente están aun tomando forma; no entiendo qué quiere decir con un “régimen de inflación basado en pronósticos”, pero enseguida elabora que las proyecciones de inflación del Banxico suponen una determinada postura monetaria.

Si esto involucra considerar el hacer explícita dicha postura, como parte de la comunicación del banco central, tendremos en este el gran tema a discutir durante 2022. Finalmente, los elogios al personal del Banxico son oportunos y merecidos; hay una gran reserva de talento que espero se aproveche para reforzar el quehacer de la junta.

Nota del editor: Sergio Luna estudió Economía en la UNAM y la Universidad de Londres. Fue economista en el Banco Nacional de México durante 33 años y continúa en dicha profesión, ahora de manera independiente. Síguelo en Twitter y/o en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

 
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