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El futuro del trabajo

Es difícil vislumbrar qué nos depara de cara al futuro. Con toda probabilidad, en poco más de una década, el mundo será sumamente diferente al que conocemos, señala Guillermo Fournier.
jue 20 enero 2022 12:00 AM
ejecutivo ante el reto de usar inteligencia artificial
Existe la posibilidad latente de que la mayor parte de las tareas humanas no sean reemplazadas completamente por la inteligencia artificial, sino que, simplemente, la tecnología de las máquinas facilite la labor de los operarios, considera Guillermo Fournier.

(Expansión) - Pensar en el futuro no es sencillo, en primera instancia porque predecirlo suele ser muy aventurado, y en segundo término porque imaginar escenarios por venir puede generar cierto grado de ansiedad ante la incertidumbre.

Nuestra generación tiene algo de especial: nunca en la historia se habían presentado cambios tan acelerados en materia de desarrollo tecnológico y avances científicos. Basta recordar que hace 20 años no existían las redes sociales ni los smartphones, y hace 30 años Internet no pasaba de ser un proyecto en ciernes.

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Desde luego, el descubrimiento del fuego, el uso del vapor en la industria, y el dominio de la energía eléctrica fueron indispensables para el proceso de evolución y desarrollo humanos, pero la era digital y la conectividad representan un paradigma de transformación continua que impacta en todos los aspectos de nuestras vidas.

Es difícil vislumbrar qué nos depara de cara al futuro. Con toda probabilidad, en poco más de una década, el mundo será sumamente diferente al que conocemos. Tecnologías como las telecomunicaciones y la inteligencia artificial con certeza ofrecerán oportunidades casi ilimitadas de desarrollo.

Pues bien, uno de los aspectos que mayor inquietud causa a las personas al imaginar el futuro del progreso científico, es el de la actividad laboral. Y es que el trabajo es un elemento que define nuestra rutina diaria, nos brinda sentido de vocación y trascendencia, e incluso representa una motivación para crecer como individuos.

¿Cuál será el futuro del trabajo en esta época de cambio? Por supuesto, no podemos más que especular respecto de lo que sucederá en los próximos años de la mano de la información disponible, aunque sí es posible observar algunas tendencias.

Sin duda, la manera de trabajar de los seres humanos se transformará radicalmente. En este sentido, considero que dichos cambios serán positivos en su mayoría; no obstante, ello dependerá de que sepamos llevar a cabo la transición hacia un mundo laboral donde la ciencia y la tecnología sean puestas al servicio de la calidad de vida de las personas, y no meramente con propósitos egoístas de lucro sin escrúpulos.

La robotización de la industria va a permitir que cada vez se automaticen más tareas laborales en fábricas y negocios. A menudo se dice que este hecho producirá desempleo, puesto que no sería necesario contratar personal de carne y hueso cuando las máquinas sean las encargadas de realizar el trabajo.

Sobre este punto, la realidad es que el proceso de automatización será gradual, por lo que es indispensable que la propia tecnología, con el apoyo del emprendimiento y la innovación se preocupe por crear nuevos puestos de trabajo. Más aun, es altamente factible que la revolución tecnológica en puerta genere muchos más empleos de los que sean eliminados.

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Existe la posibilidad latente de que la mayor parte de las tareas humanas no sean reemplazadas completamente por la inteligencia artificial, sino que, simplemente, la tecnología de las máquinas facilite la labor de los operarios. Esto será excelente, ya que aumentará la productividad sin causar perjuicio a los trabajadores.

Empero, la educación y la capacitación desempeñarán un rol indispensable. Las escuelas y los programas profesionales, desde ahora, deben tomar en cuenta las transformaciones del futuro próximo para dotar a alumnos y profesionistas de las herramientas requeridas para enfrentar los desafíos de la era digital.

En este orden de ideas, es evidente que hay habilidades laborales particulares que serán de gran demanda en esta etapa de transición hacia el futuro del trabajo. La capacidad de aprender y desaprender, la adaptación al cambio, la resiliencia ante la adversidad y el pensamiento crítico serán algunas de las habilidades blandas más codiciadas por reclutadores de empresas y directivos de organizaciones.

Si estos cambios dinámicos ya se venían gestando en los primeros años del siglo XXI, es innegable que la presente pandemia no ha hecho sino acelerar este proceso irreversible. Ahora toca prepararnos como individuos y como sociedad para subir al tren del desarrollo tecnológico que viene; abrazar la evolución es, no solo deseable, sino también necesario; el futuro está más cerca de lo que nos imaginamos. El trabajo ha cambiado para siempre y debemos asumirlo con responsabilidad, optimismo y diligencia.

Nota del editor: José Guillermo Fournier Ramos es docente en la Universidad Anáhuac Mayab. Vicepresidente de Masters A.C., asociación civil promotora de la comunicación efectiva y el liderazgo social. También es asesor en comunicación e imagen, analista y doctorando en Gobierno. Síguelo en Twitter y en LinkedIn . Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

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