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Unicornios mexicanos, ¿en peligro de extinción?

Para muchos inversionistas actualmente hay una preocupación sobre qué tanto se podrá replicar el fenómeno de la oleada de unicornios nuevos que vimos en 2021, señala Jerónimo Peralta.
vie 27 mayo 2022 12:01 AM
Unicornios
El término unicornio hace referencia a una empresa emergente cuya valuación supera los 1,000 millones de dólares gracias a su acelerado crecimiento y a las inversiones que ha recibido.

(Expansión) - El 2021 fue el año de los unicornios. A nivel mundial estas empresas despegaron y obtuvieron resultados asombrosos, tan míticos como su nombre. Por ejemplo, en Estados Unidos, el año pasado surgieron más unicornios que todos los registrados en los cinco años anteriores.

México no se quedó atrás y el año pasado batió récord con ocho compañías que se sumaron a este selecto club. No obstante, estas fabulosas compañías parecen haberse extinguido y en lo que va 2022, las proyecciones son muchas, pero hasta ahora no hemos visto ninguna en el país.

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Desde finales de 2021 se anunció que en México hay al menos 30 startups con el potencial de convertirse en unicornio. La mayoría de ellas son parte del ecosistema fintech, que de por sí se encuentra a la cabeza de esta categoría, tanto en México como en América Latina.

Entre enero y marzo de 2022, países como India han logrado consolidar 13 más a su lista, mientras que en el mismo periodo del año pasado apenas habían logrado sumar cinc. Pero en México el panorama es diferente, ¿tan rápido se encuentran en peligro de extinción los unicornios?

¿Qué falta?

A lo largo de los últimos dos años se conjugaron diversos factores que permitieron que florecieran las startups mexicanas. Por un lado, supieron aprovechar una oleada de capital de riesgo proveniente de Silicon Valley y otros ‘clústers’ tecnológicos del mundo para desarrollar productos y servicios con soluciones novedosas a problemas de mercado o industrias especializadas, particularmente de sectores que contaban con oferta atomizada y poco profesionalizada.

Por otro lado, se trata de empresas que, a pesar de la crisis que supuso la pandemia por COVID-19, supieron aprovechar las oportunidades que presentó una agresiva transición hacia lo digital en toda la región. Fue en esa coyuntura que los unicornios mexicanos refinaron su oferta e hicieron valer el contexto de la emergencia sanitaria para expandir su captación de usuarios y consolidar su modelo de negocios.

Pero una vez que se han estabilizado los mercados y la industria, y se transita hacia dinámicas postpandemia, todo parece indicar que las startups con miras a convertirse en unicornios tendrán que redireccionar esfuerzos para lograrlo. En buena medida, porque el contexto actual pinta para ser muy diferente.

Los retos del financiamiento

Parece una obviedad decirlo pero no lo es: para que una startup alcance el status de unicornio requiere de fuertes sumas de capital de riesgo. Pero para que esos niveles de inversión lleguen, es necesario que la empresa pueda mostrar experiencia probada y que su apuesta va mucho más allá de una idea innovadora.

Las startups necesitan una cultura robusta de transparencia y rendición de cuentas, tanto al interior como al exterior, así como una administración impecable que muestre a posibles inversionistas que su dinero estará en buenas manos. Otro punto clave es la captación de clientes sin perder demasiado dinero en la adquisición de cada uno de ellos.

En resumidas cuentas, es mostrar que habrá un retorno de inversión importante para quien decida apostar por la compañía, en oposición a miles más que están compitiendo por ese dinero, ya sea en el mercado público o en rondas privadas.

 

Talento y más talento

Para muchos inversionistas actualmente hay una preocupación sobre qué tanto se podrá replicar el fenómeno de la oleada de unicornios nuevos que vimos en 2021. Quizá por ello hay un poco de recelo frente a un contexto distinto al que se volvió un caldo de cultivo para la explosión de los unicornios mexicanos. Sin embargo, no debe hacerse a un lado el hecho de que parte de la apuesta por esas empresas tiene que ver con el talento que han mostrado en su trayectoria.

La expansión del club de los unicornios continúa en todo el mundo. Quizá los mexicanos tendrán que voltear a ver a otros mercados y otros modelos para tratar de obtener el financiamiento necesario para crecer y alcanzar el siguiente nivel. El talento y la innovación existen, será cuestión de que el ecosistema mismo los apoye para catapultarlos.

De otro modo, el unicornio mexicano sí será una criatura mítica porque realmente estará en peligro de extinción, o peor aún, porque dejará de existir.

Nota del editor: Jerónimo Peralta es Managing Partner de Maquia Capital. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna corresponde exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

 
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