Después de haber realizado un gran número de entrevistas a ejecutivos de primer nivel en empresas que tenían el objetivo de definir su aspiración y estrategia en materia de diversidad, equidad e inclusión (DEI), en gran parte de las conversaciones destaca el desconocimiento de los temas relacionados con esta índole, que inducen a sesgos y temores infundados de su impacto, así como un claro desalineamiento al interior del propio equipo directivo sobre el abordaje hacia la DEI desde una perspectiva de estrategia del negocio y sostenibilidad.
En un estudio de prioridades en materia de DEI entre firmas de consumo con presencia en múltiples países de Latinoamérica, prácticamente todas las participantes mencionaron realizar algún tipo de esfuerzo en este tema; llama la atención que alrededor de una tercera parte de las organizaciones señaló no tener formas de medir progresos o avances al respecto. Aunado a esto, menos del 30% mencionó tener como prioridad la definición de una estrategia y aspiración de DEI que resulte funcional en los países donde opera la compañía.
Por lo anterior y con motivo del mes del orgullo o mes PRIDE invito a reflexionar sobre las siguientes ideas para contribuir al desarrollo de una organización diversa, equitativa e inclusiva.
1. Define con claridad una aspiración y estrategia de DEI
En mi experiencia consultiva con equipos directivos, la falta de un entendimiento homogéneo de en qué consiste la DEI, así como la carencia de una aspiración definida en estos tópicos es un primer paso, muy valioso, que no debe obviarse. ¿Queremos elocuencia y efectividad? ¡Empecemos por alinear a nuestros tomadores de decisiones!
2. DEI es una conversación, es clave escuchar, así podrás construir una propuesta de valor que haga sentido a una fuerza laboral diversa
La crisis sanitaria de 2020 alteró completamente los esquemas y las dinámicas de trabajo, también impactó las preferencias y anhelos de los colaboradores, lo que lleva a reflexionar, ¿en tu organización están claros cuáles son estas preferencias y anhelos?
En el estudio citado, el 53 % de las organizaciones aseguró carecer de una estrategia de beneficios alineados a su estrategia de DEI. Algunas de ellas mencionaron no tener claras las necesidades de sus colaboradores.
En un entorno de inflación como el que se vive actualmente, escenarios poco alentadores para el retiro y una fuerza laboral multigeneracional con aspiraciones y anhelos totalmente diferentes, existe una gran oportunidad para que las corporaciones flexibilicen el ofrecimiento de sus paquetes de compensación, beneficios y beneficios intangibles. ¿Quieres ser un buen aliado? Crea espacios de escucha y actúa en consecuencia con base en tu estrategia de DEI alineada a tu estrategia de negocio.
3. Revisa si tu infraestructura organizacional es adecuada para una cultura diversa, equitativa y de inclusión
Casi en el 70% de las organizaciones sus políticas y programas de atracción están en revisión o requieren ser revisados a los ojos de la DEI. Adicional a las políticas y programas de gestión de talento, la inversión en el desarrollo de competencias y habilidades en los líderes organizacionales es oportuno para acompañar el desarrollo de una cultura organizacional en este sentido. Recuerda que la ignorancia (y los sesgos) por parte de los líderes es uno de los principales detractores en DEI.