Hoy por hoy, existe un amplio ecosistema de posibilidades de pago y este 2024 se perfila para ser un año de consolidación en innovaciones transaccionales potenciado por una transformación digital que a su vez ha repuntado gracias a factores como la adopción de la tecnología móvil, el aumento de la penetración de Internet y la creciente demanda de conveniencia y seguridad.
De acuerdo con Statista , el valor de las transacciones digitales en México para 2024 superará los 100,000 millones de dólares estadounidenses, y de ellos, casi el 80% se realizará a través del comercio electrónico, mientras que los pagos móviles representarían un valor cercano al 18% de las transacciones. En este sentido, aunque el comercio digital es el segmento que presenta el mayor valor de transacción, se espera que el valor de los pagos móviles en punto de venta crezca con mayor rapidez. Por ello resulta de suma relevancia comprender el comportamiento del mercado y las tendencias que delinearán un año de evolución en métodos de pago digitales. Analicemos hacia dónde nos dirigimos en este interesante camino financiero.
Pagos sin contacto, la apuesta de mejora en la experiencia del usuario
Los pagos con tecnología NFC (Near Field Communication) en los que, al realizar una compra los consumidores pueden simplemente acercar sus tarjetas o dispositivos móviles en un terminal compatible con esta tecnología NFC, están ganando terreno gracias a la rapidez, comodidad y seguridad que representan para sus usuarios. Además de ello, las transacciones NFC Pay o también conocidas como “tap-to-pay”, están protegidas por sofisticadas medidas de seguridad, como datos biométricos o PIN para autenticación, lo que ofrece un grado adicional de seguridad.
De acuerdo con la Oficina para la Protección Financiera de Estados Unidos , el uso de los pagos sin contacto en los puntos de venta sigue aumentando a medida que la tecnología NFC se ha ido incorporando tanto a dispositivos móviles como a los terminales de pago y se espera que este crecimiento continúe, pues analistas estiman que el valor de las transacciones "tap-to-pay" crecerá más de un 150% de aquí a 2028 en dicha nación. En el caso de México, si tomamos en consideración que es el cuarto país con mayor adopción de dispositivos móviles inteligentes en Latinoamérica, podemos esperar que esta tecnología continúe integrándose al ecosistema de pagos digitales no solo en 2024, sino en los próximos años.
‘Tokenización’ y seguridad financiera
La seguridad en las transacciones digitales es una prioridad ineludible atemporal y la ‘tokenización’ se perfila como un mecanismo esencial para salvaguardar la integridad de los datos financieros. Según un informe de 21.co , el mercado de activos ‘tokenizados’ podría crecer hasta alcanzar los 10 billones de dólares en esta década, a medida que cada vez más instituciones financieras sigan adoptando la tecnología blockchain. La sustitución de información sensible por tokens únicos no solo ofrece practicidad, sino que también allana el camino para generar una mayor confianza en las transacciones electrónicas.
Integración de pagos en redes sociales y plataformas de mensajería
Las redes sociales y las plataformas de mensajería ya no son únicamente espacios de interacción social, sino que hoy alojan una cantidad relevante de transacciones económicas. El comercio electrónico en redes sociales no es una moda pasajera, se espera que alcance los 2.9 billones de dólares para 2026. Por ello, la integración de servicios financieros directamente en estas plataformas se perfila como una tendencia clave. Desde pagos en línea hasta links de pago que sean compartidos por estas plataformas y que de esta manera faciliten la interacción con el usuario y su pago.