Un análisis técnico reciente revela que aproximadamente el 30% de las empresas públicas han experimentado disminuciones en sus ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (EBITDA), particularmente en el lapso 2022-2023. Entre ellas, el 53% reportó un aumento promedio de 23% en su costo de los bienes vendidos (COGS), mientras que el 70% informó un aumento promedio de 20% en sus gastos de venta, generales y administrativos (SG&A).
Muchas de estas compañías se están embarcando en proyectos impulsados por la eficiencia, como estrategias de adquisición directa, optimización de adquisiciones indirectas, racionalización de los procesos de fabricación y revaluación de diseños de productos.
Si bien existen puntos de referencia industriales específicos, la experiencia demuestra que se pueden lograr mejoras significativas en:
- Reducción directa del gasto entre el 7 y 12%.
- Optimización indirecta del gasto entre el 8 y 14%.
- Eficiencia de los costos de fabricación entre el 8 y el 10%
Es importante tener en cuenta que estas ganancias de eficiencia son solo el comienzo de los desafíos a los que se enfrentarán las empresas en el futuro.
Las tecnologías emergentes como la Inteligencia Artificial (IA) y las nuevas regulaciones de sostenibilidad que recién están empezando a implementarse en México, traerán presiones adicionales a los márgenes comerciales.
A medida que las empresas se adapten a estos nuevos estándares y tecnologías, el enfoque en la eficiencia será cada vez más crítico.
Al navegar por este panorama dinámico, las empresas deben ser proactivas al adoptar la eficiencia como una estrategia central no solo para sobrevivir, sino también para prosperar en un entorno empresarial en evolución.