“Tenemos un pilar muy claro que es estar en todo momento y en todo lugar. Si la categoría ya tiene prácticamente 100% de penetración, entonces la expansión pasa por estar en todas las ocasiones de consumo, no solo en el supermercado, también en food service, hoteles, restaurantes y cafeterías”, explica Mariano Perotti, vicepresidente de operación y estrategia de canales e inteligencia competitiva de Lala.
En siete años, Lala 100 multiplicó 4.4 veces su nivel de ventas y se consolidó como uno de los principales motores de crecimiento dentro de la categoría. Al mismo tiempo, el interés estructural por la proteína sigue en ascenso. En 2024, 61% de los consumidores afirmó haber aumentado su ingesta de proteína frente a 2019, según el Protein Profile 2025 de la multinacional Cargill.
El ritual del café también cambió, pues las cadenas especializadas ya no concentran su tráfico solo por la mañana; hoy generan consumo durante todo el día, desde reuniones de trabajo hasta pausas por la tarde. En esa dinámica, la proteína se integra como un atributo funcional dentro de una rutina cotidiana.
La alianza con Starbucks, que opera más de 900 tiendas en México, aceleró el proceso. Lala ya proveía leche regular desde hace cinco años, pero el relanzamiento de Lala 100 dentro del menú implicó un trabajo técnico previo.
“El lanzamiento fue en enero. Trabajamos con ellos la parte de mixología porque una leche con más proteína se comporta distinto en un latte o en un smoothie. Hicimos pruebas, funcionó y entonces escalamos a todas las tiendas”, detalla Perotti.