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¿Sabes lo que hay detrás de las medidas de seguridad de tus tarjetas?

Entre todos podemos lograr combatir los fraudes a tarjetas de débito y de crédito, y también es importante recordar no perderlas de vista.
jue 25 julio 2024 05:55 AM
¿Qué tan seguros son los pagos sin contacto o contactless?
Somos responsables de cuidar nuestra información sensible, como la numeración de las tarjetas, el NIP, la vigencia y los códigos de seguridad CVV o CVC, apunta Adolfo Ruiz Guzmán.

Hace unos días fui con unos amigos a comer; después de disfrutar los deliciosos platillos del restaurante, llegó la cuenta y pues ya andaba pidiendo de antemano dos policías. Me llamó la atención lo poco valoradas que son las medias de seguridad con las cuales hoy están dotadas las tarjetas tanto de crédito como de débito.

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Ya damos por sentados, en especial los más jóvenes, de sacar el plástico, introducirlo y teclear el NIP o simplemente acercar la tarjeta para que la terminal punto de venta (TPV´s) la reconozca y pase, todavía más, algunos ya pueden pagar desde sus celulares o relojes inteligentes.

Sin embargo, todo ello no comenzó ahí. Ni modo, pero con lo siguiente podrán imaginarse o al menos calcular mi edad; yo recuerdo cuando iba con mi papá a alguna tienda, restaurante, comercio, etcétera, y sacaba su poderosa tarjeta del Centurión – para no hacer comerciales – y que, por cierto, eran pocas en México, el establecimiento sacaba un librito para ver si era correcta la numeración para después colocar el plástico en la troqueladora y encima el voucher que debía ser planchado, de ahí el término en reservaciones de planchar la tarjeta.

Esto obviamente comenzó a generar problemas de seguridad, en especial -cual hipódromo que se “jineteaban” la lana-, porque la institución financiera debía conciliar los pagos con los vouchers y podían tardarse semanas, ahí te encargo cuando ibas al extranjero, que podrían ser meses.

Otros recordarán que a esos libritos donde venían las numeraciones les incorporaron un teléfono para pedir la autorización, lo que tardaba siglos en que sucediera, después de ello, cuando todo estaba bien, sacaban de nueva cuenta la troqueladora, ya más pequeña para que firmaras el voucher y como dato curioso, debías guardarlos por cualquier cosa, era para protección de ambas partes.

Al ver estas demoras y porque muchas veces no encontraban a los operadores bancarios, decidieron colocar las bandas de seguridad para incorporar las primeras TPV´s electrónicas, donde ya se conectaba directo con los sistemas y salían las aprobaciones para, nuevamente, pedir que firmaras el comprobante.

Para nuestra sorpresa, los malandros vieron la forma de robar la información contenida en la banda y se dieron fraudes, muchas de las instituciones incorporamos medidas de seguridad como el aprendizaje de los hábitos de consumo de nuestros clientes para detectar de inmediato movimientos sospechosos, alertar al usuario y mitigar estos delitos.

Por ello, estoy seguro, recordarán, se introdujo el famoso chip, donde además de pedir que se firmara el plástico, debías introducir un NIP, el cual solo el usuario conoce y que, es bueno decirlo, es responsabilidad de cada uno custodiar.

Esta tecnología sigue vigente a nuestros días, pero se sumaron otras medidas de seguridad como los teclados aleatorios de las TPV´s, alertas instantáneas, entre otras, que incluso, ya no es necesario firmar los plásticos, pero sí cuando haces una compra por contactless – perdonando el anglicismo – o tecnología sin contacto, donde en operaciones mayores de 400 pesos debes firmar.

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Con esto no quiero hacer una historia, pero sí es importante señalarlo, las instituciones financieras y los procesadores de pago invertimos importantes sumas para garantizar, al menos de nuestro lado, incorporar las mejores herramientas para prevenir fraudes.

Hay muchas otras técnicas de protección adicionales a las que comenté, pero por razones de confidencialidad no puedo describir. Es una gran labor de equipos cuya única misión es asegurarse que las operaciones puedan realizarse de la forma más segura posible. Sin embargo, como mencioné, somos responsables de cuidar nuestra información sensible, como la numeración de las tarjetas, el NIP, la vigencia y los códigos de seguridad CVV o CVC.

Entre todos podemos lograr combatir los fraudes a tarjetas de débito y de crédito, y también es importante recordar no perderlas de vista.

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Nota del editor: Adolfo Ruiz Guzmán es egresado de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación y del MBA por la Universidad Anáhuac México Campus Sur, cuenta con distintas certificaciones y especialidades, entre ellas, Asesor de Estrategias de Inversión por la AMIB, por el IORTV en España y Harvard Business School; además de ser piloto aviador por la Escuela AIRE. Actualmente se desempeña como Director de Asuntos Públicos de Grupo Financiero B×+, conferencista nacional e internacional. Tiene una trayectoría de 13 años en comunicación del sector financiero e impulsor de la creación de la cultura financiera en nuestro país. Síguelo en Twitter . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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