El estudio anual “Market Research” confirma lo anterior, ya que 4 de cada 10 candidatos afirma que ha abandonado el proceso de reclutamiento debido a experiencias poco claras o deficientes. Es decir, el problema que podrían tener algunas empresas para atraer al talento idóneo y cubrir sus vacantes no radica necesariamente en la escasez de éste, sino que en muchas ocasiones, la fricción está dentro de los propios procesos de selección por vacantes mal definidas, falta de seguimiento, tiempos de respuesta largos o procesos poco transparentes.
Esto nos viene a cambiar el paradigma de la relación entre empresas y candidatos. Durante mucho tiempo hemos visto, o al menos percibido, que el reclutamiento es un proceso donde las organizaciones tienen el control absoluto. Sin embargo, hoy vemos que la dinámica está cambiando, ya que los candidatos se han empoderado aún más gracias al acceso de información y ellos, también, evalúan a las empresas antes de decidir postularse.
Es así que cada interacción, desde la descripción de la vacante hasta la comunicación post entrevista, envía señales claras sobre la seriedad, la cultura y el respeto que tienen las organizaciones hacia el talento, es decir su reputación como empresa empleadora.
Además, consideremos que el entorno laboral mexicano se encuentra en un momento particularmente relevante debido a las reformas relacionadas a la mejora de los derechos laborales, incluyendo el incremento en días de vacaciones o la búsqueda de la reducción de la jornada laboral. Estos cambios han coadyuvado en las expectativas del talento respecto a las condiciones de trabajo, el bienestar y la transparencia de las empresas, por lo que el proceso de reclutamiento se ha convertido en la primer ventana de las organizaciones hacia el exterior, en donde deben demostrar coherencia y distinguirse como un buen lugar de trabajo que atienda las nuevas demandas de bienestar de los profesionistas.
La creciente relevancia del bienestar en la propuesta de valor para el empleado no es la única fuerza que está transformando la manera en que las compañías atraen y seleccionan a su talento. De acuerdo con hallazgos de nuestro estudio, la inteligencia artificial y la automatización, además la evaluación por competencias, son tendencias que no debemos de pasar por alto.