Un elemento que también destacó es la buena relación que existe entre las autoridades y la Asociación, traducida en beneficio para los agremiados, ello es lo que en los próximos años permitirá cumplir los objetivos de impulsar el financiamiento y formalización de las pymes, que son los detonadores de mayor bienestar económico, lograr la inclusión financiera y la bancarización.
Mensajes optimistas se escucharon por parte de los participantes, incluso el mensaje de la presidenta – con a – fue muy conciliador, resaltando especialmente una frase: es verdad que tenemos diferencias, pero construyamos sobre aquello que nos une, México.
Algunos aspectos de color y se agradecen, en las ceremonias protocolarias, por fin, se dejaron de colocar los presidiums soviéticos, politubos inmensos, donde el orador podría tomar 10 minutos en mencionar a todos sus integrantes.
En ese sentido, me da una gran alegría que en la banca, los techos de cristal se están rompiendo; hace unos años que coincidió el 8 de marzo con la inauguración de este gran evento, no había una sola mujer en la mesa. Esta Convención fue totalmente distinta, cuatro mujeres presidieron la ceremonia, la presidenta Claudia Sheinbaum, la gobernadora Mara Lezama, la gobernadora de Banco de México, Victoria Rodríguez; y la Directora General de la ABM, Regina García Cuellar. Sin duda un gran avance con un mensaje muy poderoso, ratificado en la premiación de tres distinguidas mujeres de la banca.
Sin duda, esta reunión también estará marcada por la ausencia de Eduardo Osuna, quien no pudo asistir por una tragedia; si bien solo lo he tratado en contadas ocasiones, y obviamente no me conoce, solo se le puede acompañar con oraciones. Sin hacer comentarios, sin expresiones, pero el liderazgo de Eduardo Osuna se vio reflejado en el equipo que asistió, además de todos los miembros del sector quienes solo tenían palabras de afecto y cariño.