Mismo diseño mejoras y sacrificios
Para mantener la estética del Razr original, Motorola integró en el nuevo equipo un pantalla frontal de 2.7 pulgadas que funciona principalmente para notificaciones de mensajes, llamadas o tener acceso a ciertas funciones como el control de música o tomarse selfies sin tener que abrir el teléfono.
En cuanto a la cámara, el nuevo Moto Razr únicamente integra un sensor de 16 megapíxeles con apertura 1.7 y con tecnología de inteligencia artificial para captura de modos nocturno, retrato o mejora de imágenes.
Dentro del panel flexible, el smartphone tiene una segunda cámara de 5MP cuyo uso primordial es para aplicaciones de videollamadas como WhatsApp, Messenger o Skype.
En cuanto a batería cuenta con dos celdas que combinadas dan 2510 miliamperios, memoria interna de 128GB y memoria RAM de 6GB.
Si bien el Razr se comercializará en el rango de los teléfonos premium (por arriba de los 25,000) debido a su tamaño y tecnología flexible, el equipo de diseño Motorola tuvo hacer ciertos sacrificios en cuanto al uso de nuevas tecnologías.
Además de la resistencia a sumergirse en el agua o cámaras adicionales, el equipo carece de carga inalámbrica, memoria expandible o un procesador de última generación. Sin embargo, los ejecutivos de la firma comentaron que pese a esos sacrificios el nuevo Razr es capaz de cumplir todos los requerimientos actuales de los usuarios.