Spencer anunció que el compromiso por Game Pass será clave para el futuro del Xbox Series X. El ejecutivo dijo que el servicio, que ya tiene más de 10 millones de usuarios en todo el mundo, tendrá todos los juegos desarrollados por Xbox Game Studios de Microsoft estarán disponibles desde el primer día en Game Pass.
Lo que significa que el nuevo título Halo Infinite se podrá jugar desde su lanzamiento en GamePass. El anuncio es un buen empuje para el servicio, pues significa que todos los juegos nuevos de franquicias altamente exitosas, hoy propiedad de Microsoft, como Forza, Age of Empires, Gears of War, Minecraft o Hellblade, por mencionar algunas, se podrán jugar sin que el gamer pague el costo completo del título.
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Convencer al gamer a toda costa
Microsoft tiene el reto de convencer a la mayor cantidad de usuarios de que la mejor consola de videojuegos es el Xbox Series X, una reto complicado pues Sony mantiene el liderazgo en ventas con más de 100 millones de unidades vendidas en todo el mundo del PS4 y un gran número de usuarios pendientes del nuevo PS5.
Esta misma semana, un reporte de Bloomberg confirmó que Sony está duplicando la producción del PS5 a más de 10 millones de unidades, pues contrario a ver una menor demanda por la crisis económica provocada por Covid, la firma espera un aumento en las ventas debido a este factor.
Aún así, Microsoft está tomando en cuenta todos los comentarios, quejas y dolores de cabeza que los jugadores enfrentan cada vez que existe un cambio generacional de consolas.
En ese sentido, Spencer anunció tres compromisos centrales para la nueva consola de Microsoft. El primero es la retrocompatibilidad entre el nuevo Xbox Series X y las cuatro generaciones anteriores de juegos de Xbox, esa función le permite al jugador mantener la posibilidad de seguir jugando sus juegos viejos en la consola nueva, función que al parecer no estará disponible en el PS5 y una que Sony nunca ha apoyado para sus consolas.