En el camino de transformación digital, la industria financiera en México sigue enfrentando un obstáculo interno persistente que interrumpe la experiencia de los usuarios. Y es que si bien las personas confían y entregan datos para facilitar los procesos, la banca digital aún padece de "silos de datos" que impiden a las instituciones ofrecer una experiencia verdaderamente fluida, tratando a sus clientes habituales como si fueran completos desconocidos cada vez que solicitan un nuevo servicio.
Los silos son conjuntos de datos dispersos en las bases de las instituciones y un hallazgo del estudio Finfacts, realizado por Google, revela la magnitud de esta desconexión, pues 18 de 20 instituciones financieras participantes volvieron a pedir información que ya poseían cuando un usuario intentó solicitar una tarjeta de crédito. Esta redundancia no es solo una molestia para el cliente, sino el síntoma de una infraestructura donde los sistemas internos no se comunican entre sí.
"La realidad de las organizaciones es que la información la tienen ubicada en silos; está separada", explica David Ruiz, finance sales director en Google Cloud México, quien señala que este no es un problema exclusivo de la banca, pero en ella es más crítico y representa un gran desafío técnico si se considera que se trata de organizaciones con modelos de trabajo que requieren una modernización profunda de sus bases de datos.