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La crisis de RAM encarece los smartphones, ¿conviene renovar?

La demanda de memoria para centros de datos de inteligencia artificial está reduciendo la oferta para electrónica de consumo y presionando los precios de los smartphones, que pueden subir hasta 14%.
mar 10 marzo 2026 09:55 AM
El boom de la IA pone a los celulares contra las cuerdas: elegir entre smartphones caros o menos memoria RAM
Desde inicios de 2025, los precios de la DRAM móvil han subido más de 70%, según cifras de Omdia, y a nivel de industria de smartphones, esto impactará en una caída de las ventas globales del 12.9% para el 2026, según IDC. (Fenton Roman/Getty Images)

Las previsiones en la industria de los teléfonos inteligentes no son buenas. El precio promedio de los teléfonos inteligentes puede aumentar hasta un 14%, de acuerdo con datos de IDC, pero decidir comprar un nuevo dispositivo no es una decisión tan sencilla. Por un lado, el mayor precio puede ser un argumento de peso, pero comprar ahora también podría implicar restringirse a nuevas herramientas de Inteligencia Artificial.

El origen del problema es claro. La demanda de centros de datos de IA está desviando la producción hacia memorias de alto rendimiento para solventar este negocio, sin embargo, esto reduce la oferta para la electrónica de consumo y ejerce presión sobre los precios de smartphones, consolas o computadoras.

Oscar Martínez, director regional de Kingston para México y Centroamérica, explica que los procesadores de IA son sumamente potentes y rápidos, pero para abastecerlos de información se necesitan componentes con la misma velocidad de procesamiento y la RAM más actual cumple con esa condición.

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Este problema genera un cuello de botella en la electrónica de consumo, apunta el especialista, porque los usuarios finales quieren actualizar sus equipos al tiempo que empresas completas, por citar un ejemplo que complejiza la situación, también necesitan equipos con componentes de generaciones más actuales para cumplir con los requerimientos de sistemas operativos tanto en rendimiento como en seguridad.

Desde inicios de 2025, los precios de la DRAM móvil han subido más de 70%, según cifras de Omdia, y a nivel de industria de smartphones, esto impactará en una caída de las ventas globales del 12.9% para el 2026, según las previsiones de IDC y en cuanto a las afectaciones para el usuario, se espera que el precio promedio de un teléfono aumente un 14%, estableciendo un récord promedio de 523 dólares.

“La crisis de memoria provocará más que una disminución temporal; marca un restablecimiento estructural de todo el mercado, reconfigurando fundamentalmente el mercado a largo plazo, el panorama de proveedores y la combinación de productos”, escribió Nabila Popal, directora de investigación sénior de ID.

Francisco Jerónimo, vicepresidente de Dispositivos de Cliente Mundiales de IDC, por su parte, dijo a CNET, que este impacto comenzará a afectar la producción de teléfonos alrededor del segundo trimestre y el resto del año.

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No obstante, el impacto ya se está viendo en la industria. Los Samsung Galaxy S26 y S26 Plus, por citar un caso, se lanzaron con un aumento de precio de 100 dólares respecto a sus predecesores, aunque también aumentaron el almacenamiento mínimo de 128 GB a 256 GB.

¿Comprar ahora o esperar?

El panorama no es favorable para el bolsillo de los consumidores. Se espera que en lugar de asumir el coste total de la memoria de mayor precio, los fabricantes de equipos optarán por reducir las configuraciones promedio de DRAM, de acuerdo con Martínez.

Es decir, un teléfono que hace un año podría haber salido al mercado con 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento, ahora podría estrenarse con 8 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento al mismo precio o un poco menos. Incluso hay informes de que los modelos base vuelvan a tener 4 GB de RAM, algo que no se ve en el mercado desde 2018.

Martínez también comenta sobre el posible regreso de teléfonos que acepten memorias externas para aumentar la capacidad de almacenamiento y que, con las tecnologías más avanzadas de la actualidad, pueden fungir como memorias internas de los dispositivos para ayudar a correr procesos.

“La expectativa es que en 2026 no baje el precio”, menciona Martínez, quien agrega que no hay certidumbre respecto a cuánto durará esta situación. “Si no te urge y puedes esperar uno o dos años, no compres en este momento. Si te urge, hazlo antes de que suban más”.

Por lo tanto, si necesitas un teléfono nuevo, este es un buen momento para comprarlo. Los dispositivos en tiendas forman parte de un inventario que se fabricó cuando la memoria era más barata y muy probablemente tienen mejores especificaciones que los que se lanzarán el próximo año.

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Ahora bien, si adquiriste tu dispositivo en 2024 o 2025 no es recomendable que compres un nuevo dispositivo en este momento. Se trata de equipos con un periodo de vida de varios años más, por lo que no es urgente realizar una actualización. En este sentido, si requieres cambiar tu equipo, un teléfono flagship renovado podría ser una buena opción, pues aunque sean de años anteriores, es posible que tenga mejores especificaciones que los más recientes.

Adiós a los dispositivos muy baratos

Además de la reducción de especificaciones, otro elemento que se debe incluir en este problema es que las empresas “con mayor poder adquisitivo, relaciones más sólidas con los proveedores y la capacidad de comprometerse con contratos de gran volumen estarán mejor posicionadas para asegurar asignaciones de memoria a precios altos, pero más asequibles”, apunta Popal.

Esto significa que los proveedores más pequeños y regionales, que ya operan con márgenes más reducidos, tendrán cada vez más dificultades para competir por el suministro, especialmente los equipos que se encuentran por debajo de los 200 dólares, mismos que experimentarán una caída del 20% este año, según Counterpoint.

La consultora explica que los dispositivos más baratos, que ya tienen márgenes de ganancia ajustados, probablemente verán evaporarse sus ganancias y, en este momento, ven menos rentable vender esa clase de teléfonos.

¿Cuánto tiempo durará esta situación? Es difícil determinarlo, dice Martínez, y cita la falta de líneas de producción, sin embargo, establecer nuevas fábricas y ponerlas a operar llevaría varios años aun cuando se trate de un aspecto que ya esté en planeación.

Además, la demanda de IA sigue fuerte, detalla, “no se sabe cuánto va a durar la burbuja de la Inteligencia Artificial, la demanda es consistente y cada vez hay más aplicaciones de IA”.

Si bien se espera que el impacto continúe hasta el segundo semestre de 2027, según las expectativas de IDC, para ese entonces no se puede asegurar que los precios volverán a bajar. “Aunque tradicionalmente los precios bajan porque se fabrica más producto y hay oferta suficiente”, concluye Martínez, tampoco se sabe si se van a mantener ahí. Puede que solo cubran y no haya sobreoferta como para bajar los precios”.

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