Ahora bien, si adquiriste tu dispositivo en 2024 o 2025 no es recomendable que compres un nuevo dispositivo en este momento. Se trata de equipos con un periodo de vida de varios años más, por lo que no es urgente realizar una actualización. En este sentido, si requieres cambiar tu equipo, un teléfono flagship renovado podría ser una buena opción, pues aunque sean de años anteriores, es posible que tenga mejores especificaciones que los más recientes.
Adiós a los dispositivos muy baratos
Además de la reducción de especificaciones, otro elemento que se debe incluir en este problema es que las empresas “con mayor poder adquisitivo, relaciones más sólidas con los proveedores y la capacidad de comprometerse con contratos de gran volumen estarán mejor posicionadas para asegurar asignaciones de memoria a precios altos, pero más asequibles”, apunta Popal.
Esto significa que los proveedores más pequeños y regionales, que ya operan con márgenes más reducidos, tendrán cada vez más dificultades para competir por el suministro, especialmente los equipos que se encuentran por debajo de los 200 dólares, mismos que experimentarán una caída del 20% este año, según Counterpoint.
La consultora explica que los dispositivos más baratos, que ya tienen márgenes de ganancia ajustados, probablemente verán evaporarse sus ganancias y, en este momento, ven menos rentable vender esa clase de teléfonos.
¿Cuánto tiempo durará esta situación? Es difícil determinarlo, dice Martínez, y cita la falta de líneas de producción, sin embargo, establecer nuevas fábricas y ponerlas a operar llevaría varios años aun cuando se trate de un aspecto que ya esté en planeación.
Además, la demanda de IA sigue fuerte, detalla, “no se sabe cuánto va a durar la burbuja de la Inteligencia Artificial, la demanda es consistente y cada vez hay más aplicaciones de IA”.
Si bien se espera que el impacto continúe hasta el segundo semestre de 2027, según las expectativas de IDC, para ese entonces no se puede asegurar que los precios volverán a bajar. “Aunque tradicionalmente los precios bajan porque se fabrica más producto y hay oferta suficiente”, concluye Martínez, tampoco se sabe si se van a mantener ahí. Puede que solo cubran y no haya sobreoferta como para bajar los precios”.