Solo en México, la compañía detecta más de 110 millones de ciberataques diarios, lo que equivale a cerca de 4.5 millones por hora, con cada vez más ofensivas desarrollándose dentro del propio país.
“Hoy vemos amenazas naciendo en México con destino México. Es un cambio importante respecto a hace cinco o seis años”, explicó el directivo, cuando el tráfico de ciberamenazas era típicamente externo.
La IA es el nuevo campo de batalla
El avance de la IA modificó el comportamiento del tráfico en internet, pues hoy, gran parte de las interacciones no provienen directamente de usuarios, sino de agentes automatizados capaces de buscar, procesar y entregar información. Para Milán, esto implica un cambio estructural en la forma de proteger la red.
“El reto ya no es solo proteger a un usuario humano, ahora también hay que entender qué tráfico proviene de máquinas, qué es legítimo y qué puede ser parte de un ataque”, señala.
Uno de los mayores desafíos actuales, dice, no proviene necesariamente de actores externos, sino del uso interno de herramientas de IA sin control corporativo, fenómeno conocido como shadow AI. Esto abre la puerta a fugas de información sensible y a nuevos vectores de ataque difíciles de rastrear.
“Ya no puedes impedir que los empleados usen IA. El problema es que muchas organizaciones no saben qué información se está compartiendo ni cómo controlarlo”, advierte Milán.
Un atacante puede comprometer sistemas y extraer datos en 28 minutos, mientras que las empresas pueden tardar hasta cuatro días en detectar una brecha, un desfase que amplifica el impacto del ataque, según Milán.
Para Cloudflare, México no solo es un mercado en crecimiento, sino un punto clave en su operación global, pues es el único hub físico de la empresa en Latinoamérica y uno de los centros estratégicos a nivel mundial.