El ajuste, aclara, no es manual ni estético, es automático y se activa desde el momento en que el televisor detecta que se transmite un partido. La función se combina con Motion Accelerator, orientada específicamente a la fluidez del balón.
El modo Fútbol AI también permite ajustar de forma independiente el audio de los comentaristas y el sonido ambiental del estadio, una función que responde a un comportamiento real del espectador, hay quien prefiere escuchar el rugido de la cancha sin narración, y quien quiere exactamente lo contrario.
En términos de negocio, Samsung incorpora en su portafolio 2026 nueve modelos de pantallas de 98 pulgadas o más, un incremento de 125% en el segmento de gran formato respecto a los cuatro modelos que ofrecía en estas dimensiones en 2024. La empresa proyecta un crecimiento en ventas de 15% impulsado por el torneo. Para sostener esa demanda, comenzó a llenar el canal de distribución desde febrero.
El modo deportes como estándar
LG entra al ciclo mundialista con su línea de televisores OLED evo y QNED, ambas equipadas con funciones orientadas al consumo deportivo. El Sports Mode ajusta automáticamente parámetros de imagen y sonido para optimizar la experiencia durante transmisiones en vivo, mientras que Sports Alert permite recibir notificaciones sobre partidos, resultados y momentos relevantes sin necesidad de cambiar de canal o interrumpir lo que se está viendo.
Detrás de estas funciones se encuentran los procesadores Alpha AI de la compañía, que utiliza algoritmos de aprendizaje automático para analizar en tiempo real el contenido. La tecnología identifica elementos como el tipo de escena, las condiciones de iluminación y el movimiento en pantalla para modificar automáticamente el contraste, la nitidez, el color y el audio. En eventos deportivos, donde las cámaras realizan movimientos rápidos y las tomas abarcan amplias superficies de césped, estos ajustes buscan mantener la claridad de la imagen y reducir la sensación de desenfoque.
La estrategia refleja cómo la competencia en el mercado de televisores ha dejado de centrarse exclusivamente en la calidad del panel. Los fabricantes ahora buscan diferenciarse mediante software, inteligencia artificial y funciones que faciliten seguir múltiples competencias o mantenerse al tanto de resultados sin recurrir a un teléfono inteligente o una segunda pantalla.
Otro caso de este enfoque es TCL, que concentra su oferta premium en televisores MiniLED de gran formato, una categoría que incluye modelos de 98 y hasta 115 pulgadas pensados para reproducir la experiencia colectiva de ver un partido en un estadio o una fan zone.
TCL complementa estas pantallas con procesadores de IA capaces de analizar la imagen en tiempo real para mejorar el contraste, la nitidez y el manejo del movimiento, uno de los aspectos más exigentes en las transmisiones deportivas. Cuando la cámara sigue una jugada a gran velocidad o recorre todo el campo, el sistema busca reducir el desenfoque y mantener visibles los detalles de los jugadores y el balón.