Publicidad
Revista Digital

12 millones de productos y un paquete cada 12 segundos: el músculo de Amazon en México

En el Mex6, que concentra cerca del 60% de los pedidos de la compañía, la inteligencia artificial asigna espacios, coordina órdenes y habilita productos para venta en cuestión de minutos.
12 segundos para armar tu paquete, 2 horas para que saga: así funciona en centro de Amazon en el Edomex
De este edificio en Tepotzotlán salen cinco o seis de cada diez paquetes que Amazon entrega en México. (Foto: Alfredo Estrella/AFP)

Cuando un cliente da clic en "comprar" desde la aplicación de Amazon, inicia una carrera contrarreloj en el centro de distribución Mex6 de la empresa, desde el que se distribuye cerca del 60% de los pedidos en México.

Aquí el ritmo es vertiginoso: un empacador tarda apenas 12 segundos en armar una caja, meter el producto, etiquetar y deslizarla por la banda para que siga su camino.

"Cuando entras a trabajar aquí, te entrenan dos semanas y tienes cinco semanas para dominar la tarea al ritmo del equipo", explica Mariana Granados, trabajadora del lugar y encargada de guiar las visitas por el centro. "No todos somos buenos en lo mismo", añade.

Publicidad

Esta eficiencia se traduce en que entre que el usuario final presiona la pantalla de su teléfono o computadora para confirmar la compra de un artículo y el paquete está listo en el área de salida, transcurren menos de dos horas.

Intento hacerlo con Granados guiándome y no logro bajar del minuto. Memorizar cada paso, aprender dónde está cada tamaño de caja y manipular las etiquetas especiales requiere práctica.

empaquetado.jpg
Mariana Granados muestra el proceso de empaque dentro del Mex6 de Amazon en Tepotzotlán, donde cada pedido se completa en un promedio de 12 segundos como parte de la operación del centro de distribución (Foto: Selene Ramírez)

El caos como método de precisión

El Mex6 no se parece a ninguna bodega que haya visto antes. En los estantes conviven una lámpara, un paquete de croquetas y un cepillo de cabello, no hay secciones por categoría ni una lógica visible, y sin embargo, los trabajadores se mueven con una precisión que contradice ese aparente desorden. Los pickers, las personas encargadas de seleccionar las órdenes que llegan desde Amazon.mx a este centro, avanzan rápido por los pasillos, meten un producto tras otro en sus carritos sin dudar. Se cruzan en las esquinas, intercambian unas palabras y siguen. Nadie corre, pero ninguno se detiene.

Granados explica que a esa metodología la llaman Random Stow (almacenamiento aleatorio) y fue diseñada para acelerar los procesos y soportar la ola de órdenes que Amazon recibe día con día, así como el aumento que viven en temporadas como el Prime Day, que este año es del 23 al 29 de junio.

Granados explica que la aparente locura está fríamente calculada por una inteligencia artificial. Tras una inspección individual donde se verifica que la mercancía no esté rota o caducada, el sistema registra las dimensiones exactas del artículo y busca cualquier espacio disponible en el edificio. La IA guía al trabajador visualmente hasta el hueco libre; cuando este escanea el código QR del compartimiento, el producto queda indexado y se activa instantáneamente el botón de compra en la plataforma.

"A lo mejor lo dejo y a los cinco minutos lo compran", dice Granados para ilustrar la velocidad del ciclo.

Cuando el sistema recibe la compra, el escáner del picker le indica qué artículo buscar por estricta cercanía geográfica dentro del almacén, no por pedido completo. Con cada escaneo, la IA actualiza su posición y le asigna la siguiente coordenada óptima. La efectividad del sistema es tal que en temporadas altas como el diciembre pasado, los trabajadores de este edificio llegaron a recolectar 14 artículos por segundo.

pasillos con estantes.jpeg
Estantes del Mex6 de Amazon con el sistema de almacenamiento aleatorio (Random Stow), donde productos de distintas categorías conviven sin orden aparente para agilizar la localización y salida de mercancía dentro del centro de distribución. (Foto: Selene Ramírez)

Publicidad

Dentro del coloso de Tepotzotlán

Toda esta coreografía digital ocurre dentro de un enorme cubo gris ubicado en Tepotzotlán. A simple vista, podría confundirse con cualquier otra nave industrial del Estado de México, de no ser por el logo de Amazon en la fachada. Inaugurado en 2021 dentro del Tepoz Park III, el Mex6 cuenta con casi 50,000 metros cuadrados y capacidad para almacenar hasta 12 millones de productos (ocho veces el inventario de un supermercado convencional). Al sumarse a los otros edificios de la compañía en el mismo perímetro, el complejo es el nodo logístico más grande e importante de Amazon en México.

Opera 23 horas y media al día, los siete días de la semana, y forma parte de una red nacional de 13 centros de envío respaldada por una inversión de más de 50,000 millones de pesos desde 2015.

Entrar a este gigante requiere despojarse de la hiperconectividad cotidiana. El ingreso exige un protocolo estricto similar al de un aeropuerto: cámaras, smartphones, relojes y dispositivos electrónicos deben registrarse antes de cruzar el umbral. Monedas, llaves o computadoras se quedan fuera, en casilleros externos, para evitar accidentes o robos.

Una vez librados los filtros, lo primero que rompe la sobriedad industrial es una cumbia. La música que inunda el centro de distribución proviene de una lista construida con canciones propuestas por los trabajadores en un grupo de WhatsApp. Esa banda sonora parece el único elemento dejado al azar en un espacio donde todo lo demás se registra, se mide y se monitorea.

"El sistema siempre sabe quién estuvo detrás de cada proceso. Siempre sabe quién lo recibió, quién lo acomodó y quién lo empacó", explica Granados sobre esta supervisión.

piso-produccion
Panorámica del primer piso del Mex6 de Amazon en Tepotzotlán, donde se observa la operación continua del centro de distribución y el flujo constante de trabajadores, bandas y mercancía que sostienen el procesamiento de pedidos en tiempo real. (Foto: Selene Ramírez)

De los robots a la última banda

El viaje del paquete antes de salir hacia su destino final pasa por el área de AutoSlam, la zona más automatizada del Mex6 y la única en México con tal densidad de robots en operación. Aquí, unos brazos robóticos ejecutan cuatro acciones en segundos (Scan, Label, Apply, Manifest): escanean el código QR del paquete, una báscula verifica su peso, un láser toma una imagen 3D para cotejar las medidas y, si todo cuadra, el robot jala la información de la nube, imprime la etiqueta de envío y la coloca en la caja sin tocarla, usando un soplido de aire comprimido. Según explica Granados, tienen una precisión del 98%.

“El hecho de que esta función la tengan los robots es para que en los procesos previos el empleado no sepa para quién empaca ni a dónde va", señala Granados. "No sabemos si es un producto Prime o no, si se queda en el Estado de México o va a Tijuana, todo es por seguridad”.

paquetes-etiquetad
Paquetes ya etiquetados avanzan por las últimas bandas del Mex6, listos para su clasificación final y salida hacia distintos destinos en el país. (Foto: Selene Ramírez)

Publicidad

La parada final es el Shipping Sorter, una banda automatizada que clasifica los paquetes por destino. De aquí parten camiones hacia más de 60 ciudades todos los días. Esa es la infraestructura que permite ofrecer entregas el mismo día en 14 ciudades y al día siguiente en más de 800.

Detrás de esa maquinaria hay más de 27,000 vendedores mexicanos, la mayoría pequeñas y medianas empresas, y un mercado de comercio electrónico que en 2025 alcanzó los 941,000 millones de pesos, un crecimiento anual de 19.2% que ya representa el 17.7% de las ventas minoristas nacionales, según el Estudio de Venta Online 2026 de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO).

Este edificio funciona con dos turnos de 12 horas, cuatro días por semana por trabajador. En los descansos, los empleados pueden ir al comedor, que tiene maquinitas, tapete de baile, zona de juegos y una sala de meditación. Los supervisores no tienen oficina, trabajan en escritorios abiertos junto al piso de operaciones.

Salgo del MEX6 con una frase de Granados dando vuelta en mi mente: “La verdad es que uno no se imagina todo lo que pasa detrás de un clic”.

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad