Por lo menos una vez al mes, cientos de personas se reúnen en el Parque Hundido de la Ciudad de México. La gran mayoría está atenta a las pantallas de sus celulares y quienes no forman parte de la dinámica los llegan a ver sorprendidos. “¿Por qué parecen enajenados en sus teléfonos?”, se podrán preguntar algunos, pero en realidad, aunque parezca extraño, están haciendo comunidad a través de Pokémon Go.
Recientemente, el videojuego cumplió 10 años en el mercado móvil y si bien no es el mismo fenómeno que en su lanzamiento, eso no significa que el juego haya muerto. Alan Mandujano, líder de marketing de Pokémon Go para Latinoamérica en Scopely, apunta que tanto en su lanzamiento como en la actualidad, la app representa “una bocanada de aire fresco”.
Tal percepción se debe a que hace una década tomó por sorpresa a la industria de videojuegos móviles. “Fue algo que no se había visto nunca”, menciona. “El mundo era un lugar diferente, fue el último evento de la monocultura antes de que la atención se fragmentara”.