3. Pregúntate para qué necesitan tus datos
El permiso técnico no es la única cuestión. También importa qué información pide una empresa para prestar un servicio.
Delgado propone adoptar una pregunta sencilla antes de entregar datos personales: ¿para qué los necesitan? Si un servicio solicita tu edad, teléfono, correo electrónico, estado civil o ubicación, revisa si esa información es necesaria para la finalidad que te ofrece.
También recomienda revisar el aviso de privacidad y buscar qué datos recopila la compañía, para qué los utiliza y si contempla compartirlos con terceros, socios o proveedores. Estas condiciones pueden ser relevantes incluso cuando una aplicación no pide permisos adicionales al instalarse.
4. Si no estás de acuerdo con el uso de tus datos, puedes ejercer tus derechos
Cuando se trata de una empresa que recopila datos personales en México, el usuario puede recurrir a los derechos ARCO (acceso, rectificación, cancelación y oposición), conforme a las condiciones y procedimientos aplicables.
El derecho de oposición permite solicitar que los datos no se utilicen para determinados fines. Por ejemplo, una persona puede pedir que una empresa deje de utilizar su información para ciertas comunicaciones comerciales. La solicitud debe dirigirse a la organización responsable mediante el mecanismo que indique su aviso de privacidad.
Delgado recomienda hacer la petición por escrito y conservar evidencia del trámite. Los plazos de respuesta dependen del derecho ejercido y de las disposiciones aplicables, por lo que es importante consultar el procedimiento correspondiente en el aviso de privacidad.
5. No olvides que tus datos también circulan fuera de las aplicaciones
Limitar permisos es una medida concreta, pero no resuelve todos los riesgos. La información personal también puede recopilarse al contratar servicios, participar en promociones, llenar formularios o entregar una identificación en un establecimiento.
Por eso, además de revisar la configuración del teléfono, conviene compartir solo los datos necesarios, preguntar quién los utilizará y consultar el aviso de privacidad antes de proporcionarlos. Una empresa puede recurrir a proveedores externos para prestar sus servicios, de modo que también es relevante saber cómo contempla el tratamiento y la transferencia de la información.
La protección de datos no depende únicamente de leer cada documento legal de principio a fin. También implica revisar las decisiones cotidianas: qué información compartes, qué accesos concedes y qué usos estás dispuesto a permitir.