Las promesas de un estadio propio que no se han concretado
Desde que “Billy” Álvarez tomó la presidencia de la Máquina, en 1986, uno de los objetivos de la directiva celeste fue la construcción de un inmueble propio.
El Cruz Azul ha pasado por dos presidentes diferentes sin que se haya logrado concretar la construcción de un estadio propio, algo digno para un equipo con la historia y fiel afición, pero que aún en la actualidad parece un sueño lejano.
Tan solo en los últimos años, han existido rumores sobre la construcción del nuevo Estadio Azul en zonas como la exrefinería de Azcapotzalco, la zona del Ajusco o incluso en las inmediaciones de La Noria, donde se encuentra el centro de entrenamiento cementero, pero ninguna de estas opciones ha logrado avanzar.
También se ha hablado de la posibilidad de construir el inmueble en Cuautitlán Izcalli o en la zona de Gustavo Baz, en el Estado de México, pero al igual que las otras opciones, todo ha quedado en simples palabras.
Incluso, en algún momento se llegó a hablar de la posibilidad de ampliar el antiguo Estadio 10 de Diciembre, en Hidalgo, pero esta posibilidad fue descartada por la lejanía con la CDMX.
El momento en el que Cruz Azul estuvo más cerca de tener un estadio propio fue en 2018, cuando hubo pláticas para que el equipo adquiriera el Estadio Ciudad de los Deportes a la familia Cosío, propietaria del inmueble, pero al final no hubo ningún acuerdo.
Además, esta situación ha traído críticas de aficionados de otros clubes, e incluso en la propia Liga de Expansión, pues durante años, uno de los requisitos para obtener el certificado de ascenso, era contar con un estadio que cumpliera con los lineamientos establecidos por la Liga MX, un criterio con el que la Máquina no cuenta.
Mientras Cruz Azul sigue en la búsqueda de un hogar definitivo, su afición permanece ilusionada con la posibilidad de finalmente encontrar un estadio que pueda albergar su pasión.