"Esto ha destapado una línea donde podemos definir al turismo nuclear y eso se liga al fenómeno de Instagram, donde en muchos perfiles se ve la tendencia de tomarse fotos en sitios peligrosos" dice Soro.
Así es como en perfiles de redes sociales se pueden encontrar fotos en los memoriales donde estaban las Torres Gemelas en Nueva York, en Fukushima donde también se dio un desastre nuclear y en las llamadas Malvinas Siberianas, donde se encuentran aguas cristalinas llenas de contaminantes.
En junio pasado, el canciller Marcelo Ebrard aseguró que las series biográficas y que relatan la vida de narcotraficantes en México generaban una mala imagen de violencia entre los turistas. Del otro lado de la moneda están quienes quieren conocer los sitios emblemáticos donde se dan las peleas entre cárteles de la droga.
"Un fenómeno común es la ficción televisiva como palanca del turismo oscuro. Con las series del Chapo, en Sinaloa registraron un aumento del 15% en lugares relacionados con el cártel de Sinaloa por tours organizados por locales que llevan a los turistas a verlos", puntualiza.