¿Cuánto cuesta que alguien se vaya?
De acuerdo con Mariano Miranda, la literatura económica y datos de organismos como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional suelen estimar el costo de la rotación entre tres veces el salario mensual para personal operativo, y hasta cinco veces en perfiles administrativos.
Las estimaciones incluyen el reclutamiento, el entrenamiento y otros costos asociados para que el nuevo empleado se integre.
Sin embargo, para Buo, el cálculo es diferente. Para la firma de gestión de talento, el costo de rotación se sitúa en aproximadamente el 1.5 veces del salario mensual del trabajador.
Este número se explica dividiendo los costos en dos categorías principales: los fijos, relacionados a aspectos necesarios para que una persona realice su empleo, como uniformes, equipos o licencias de software, y no necesariamente bajan de inmediato cuando una persona renuncia.
Y en segundo lugar, la pérdida de ingresos, que se manifiesta de forma directa cuando una posición clave queda descubierta o cuando el nuevo ingreso no alcanza el nivel óptimo de desempeño, por lo que contempla el tiempo de reemplazo, la reducción de productividad y la curva de aprendizaje del nuevo elemento.
“El mayor impacto de la rotación no está en el gasto, sino en lo que la empresa deja de producir. (...) Cuando alguien se va, no solo se pierde talento: se pierde continuidad, velocidad y conocimiento operativo”, opina Mariano Miranda.
Buo centra su métrica en este último para saber realmente el impacto económico de las empresas y dónde tienen mayor margen de acción en corto plazo.
“Las empresas siguen subestimando la rotación porque solo ven los costos visibles, no la pérdida de ingresos.”