La tabla de escenarios
El 1 de julio el proceso que definirá el futuro del T-MEC entra en su momento más álgido. Para el comercio de América del Norte, marca un punto de inflexión. No es una jugada más. De acuerdo con un análisis de Oxford Economics, el resultado de esta revisión puede redefinir el intercambio regional y las perspectivas económicas de México y Canadá durante varios años, en un contexto de mayor proteccionismo en Estados Unidos.
Plantea cuatro escenarios sobre la cancha:
El escenario base, con una probabilidad de 50%, asume una renegociación relativamente rápida después de julio. En este caso, la mayoría de los aranceles de Estados Unidos a México y Canadá se eliminarían a mediados de 2026, con excepciones puntuales para productos canadienses como acero, aluminio y lácteos. El resultado permitiría que las tasas arancelarias efectivas regresen a niveles cercanos a los previos a la era Trump.
El segundo escenario, el del statu quo, describe un partido sin acuerdo inmediato. El T-MEC seguiría vigente, pero los aranceles actuales se mantendrían de forma indefinida. México y Canadá evitarían una recesión, aunque su crecimiento perdería fuerza. Para 2027, el PIB mexicano quedaría casi un punto porcentual por debajo del escenario base, mientras que el de Canadá caería cerca de 0.7 puntos.
El escenario más adverso, con una probabilidad de 10%, supone el fracaso de la renegociación y la eliminación de las exenciones del T-MEC. Esta jugada elevaría de forma significativa los aranceles y provocaría una contracción económica en México y Canadá desde finales de 2026. Oxford Economics advierte daños estructurales de largo plazo en exportaciones e inversión, como una lesión que deja secuelas más allá del torneo.
El escenario optimista, el menos probable (5%), plantea una extensión inmediata del tratado con aranceles cercanos a cero solo para los socios norteamericanos. El impacto positivo sería moderado, pero reforzaría a la región como un bloque atractivo para la inversión y enviaría una señal de estabilidad a los mercados.
México, el equipo con más puntos
La tabla de posiciones ubica a México en la cima. El crecimiento de las últimas tres décadas no tendría el mismo ritmo sin los tratados de libre comercio. La integración norteamericana multiplicó exportaciones y transformó la estructura productiva desde el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) al T-MEC.
Los números lo narran mejor que cualquier comentarista. En 1994, México exportaba 51,619 millones de dólares a Estados Unidos. En 2024 la cifra llegó a 512,711 mdd, 10 veces más, según Banxico. El comercio con Canadá también despegó, de 1,519 mdd a 18,906 mdd, doce veces más.
Canadá triplicó sus exportaciones hacia Estados Unidos y multiplicó por ocho sus ventas a México. Estados Unidos también triplicó su presencia en Canadá y aumentó 6.5 veces sus exportaciones a México, de acuerdo con el Departamento de Comercio de Estados Unidos.
La integración cambió hábitos, precios, productos y la vida diaria. Antes del TLCAN, acceder a bienes de los socios norteamericanos no era sencillo. Hoy, la variedad forma parte del día a día.
La predicción
Marcelo Ebrard observa la cancha completa. Declara que la integración regional seguirá su marcha pese a las tensiones. Las tres economías consolidaron un entramado productivo que resiste choques externos. La historia confirma que la interdependencia sostiene cadenas de valor esenciales.
Frente a nuevos riesgos, Ebrard explica que México debe impulsar una transformación productiva que eleve contenido nacional y reduzca la dependencia de insumos extrarregionales. Afirma que el mundo atraviesa una ola de políticas industriales para reducir las vulnerabilidades. En ese terreno, destaca el papel del Plan México, orientado a innovación, infraestructura y un tejido industrial más sólido.
Cierra con una promesa que busca calmar a la afición económica. “El tratado va a permanecer. El tratado va a sobrevivir”, asegura.
El triunfo no sería simbólico, porque México se juega su crecimiento. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público estima que en 2026 la economía avanzará entre 1.8% y 2.8%. El pronóstico enfrenta riesgos, pues el deterioro del proceso de revisión del T-MEC puede aumentar la incertidumbre jurídica y comercial y abrir la puerta a medidas desfavorables para el sector exportador.