BBVA Research destacó que el presidente Trump ha implementado una estrategia agresiva contra los migrantes, que incluye la militarización de la frontera, el aumento de redadas al interior del país y el término de distintas amnistías migratorias.
Lo anterior ha desalentado y disminuido la llegada de nuevos migrantes, provocando así la llegada de menos divisas. En 2025, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos deportó a 320,000 migrantes, la cifra más alta de los últimos 12 años, aunque todavía por debajo de los niveles observados entre 2008 y 2013.
“Hay un tema adicional en el que algunas personas están previendo que las condiciones puedan empeorar y deciden mantener cierto ahorro y no enviar remesas en este momento”, dijo Rodríguez.
Gerónimo Ugarte apuntó que el menor dinamismo del empleo ocurrió en sectores que emplean mano de obra migrante como las manufacturas y la construcción.
Un tercer punto, no menos importante, es el comportamiento del tipo de cambio. El peso mexicano ha mantenido un mejor comportamiento frente al dólar provocando que el dinero que recibieron los mexicanos fuera menor. En enero de 2025, el tipo de cambio era de 20.56 pesos por dólar y al cierre del año fue de 18.11 pesos.
“El peso mexicano fue una de las divisas que más ganó terreno durante 2025”, apuntó BBVA Research en un reporte. “De continuar o mantenerse esta apreciación del peso mexicano en 2026, se podría observar una reducción del poder adquisitivo de los hogares receptores de remesas en un 15%”.