Bonilla, quien estuvo en representación del secretario Édgar Amador Zamora, destacó que la digitalización también trae riesgos como los fraudes digitales, phishing, suplantación de identidad y ataques cibernéticos más sofisticados.
“Alrededor de un 30% de la población manifiesta inquietudes relacionadas con la seguridad digital. Si bien estos riesgos no deben frenar la innovación, exigen una mayor vigilancia, inversión en protección y colaboración de autoridades del sector privado”, dijo.
Para que el sistema se mantenga operando con dinamismo, Hacienda hizo una serie de compromisos: promover los sistemas de pagos inmediatos, consolidar la confianza, fortalecer la educación financiera y explorar la viabilidad de otros modelos.
El presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Ángel Cabrera, dijo que con una mayor regulación dará mayor certidumbre a los usuarios al mismo tiempo que se garantiza la estabilidad del sistema financiero.
“La visión de la CNBV es construir un ecosistema de entidades nacidas digitalmente que genere valor donde hoy todavía predomina el efectivo”, dijo.
El presidente del regulador destacó que el país cuenta con las condiciones tecnológicas para dar los saltos en inclusión financiera digital. “El reto ya no es de infraestructura, es una coordinación de confianza y de visión a largo plazo”, apuntó.
Cabrera adelantó que ya se prepara la Ley Fintech 2.0, una continuación a la regulación que estaba pendiente desde 2018. “Estamos en el momento ideal para replantear el marco regulatorio del sector”, dijo.