En los principales mercados industriales del norte, la disponibilidad de naves creció. La tasa de vacancia pasó de 1% en 2023 a 7% en 2025, lo que refleja un cambio en la dinámica que dominó tras la pandemia, cuando la relocalización de empresas impulsó la demanda de espacios, pero en el último año parte de esa infraestructura permanece sin ocupar.
La construcción de espacios industriales creció con rapidez ante la expectativa de que empresas trasladaran operaciones desde Asia hacia México. Sin embargo, esa demanda no avanzó al ritmo previsto.
Un análisis publicado por el Milstein Center de Columbia Business School indica que el ajuste también se observa en el empleo. Por ejemplo, en Ciudad Juárez se perdieron más de 64,000 empleos en manufactura entre 2023 y 2025, lo que coincide con el enfriamiento de la actividad industrial en la región fronteriza.
Explica que durante 2022 desarrolladores aceleraron la construcción de naves especulativas ante la expectativa de una ola sostenida de inversiones. Sin embargo, la demanda no creció al ritmo previsto, lo que dejó inventario disponible sin arrendatarios.
Dudas sobre el nearshoring
Este escenario abrió una duda entre inversionistas y empresas. La narrativa del nearshoring en México enfrenta cuestionamientos sobre su alcance real y el mercado inmobiliario industrial refleja esa incertidumbre.
El análisis señala que las decisiones del nearshoring responden a factores más complejos que solo los costos o la cercanía geográfica. Las empresas consideran la estabilidad del entorno comercial, la certeza jurídica y las condiciones para operar en el largo plazo. En este punto, el futuro del acuerdo comercial de América del Norte adquiere un peso relevante.