Publicidad
Revista Digital
Publicidad

México capta en un trimestre toda la IED tecnológica de 2025 por auge de IA

La fabricación de equipo de cómputo y electrónicos captó 1,379 mdd; EU aportó 62% del total y Corea del Sur 14%.
La carrera por la IA 'enriquece' a México: Estados Unidos compra tecnología mexa como nunca antes
La reconfiguración de las cadenas globales de suministro favorece a México en la carrera por atraer inversiones tecnológicas. (Foto: Kevin Frayer/Getty Images)

La carrera tecnológica de Estados Unidos comienza a sentirse con fuerza con la creciente demanda de servidores, centros de datos y equipos para inteligencia artificial (IA), la cual impulsa las compras estadounidenses de tecnología mexicana a niveles récord y abre una nueva ventana de inversión para el país .

Publicidad

El interés por México se refleja en los datos recientes de la inversión extranjera directa (IED). De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, la fabricación de equipo de cómputo, comunicación y otros equipos electrónicos captó 1,379 millones de dólares entre enero y marzo de 2026, una cifra que ya supera los 1,165 millones de dólares registrados durante todo 2025.

Se trata de un crecimiento que coincide con una expansión sin precedentes de las exportaciones mexicanas de tecnología y con la reconfiguración de las cadenas de suministro que abastecen a los centros de datos y a la infraestructura de IA en Estados Unidos.

Estados Unidos fue el principal origen de la inversión captada en el primer trimestre, al aportar 62% del total, mientras que Corea del Sur contribuyó con 14%, según la Secretaría de Economía.

A nivel estatal, la Ciudad de México encabezó la recepción de capitales con 309 millones de dólares, seguida de Chihuahua con 222 millones y Nuevo León con 214 millones.

Detrás de estos flujos aparece una transformación: México está vendiendo cada vez más tecnología al mundo y, sobre todo, a Estados Unidos.

Exportaciones récord

Las exportaciones mexicanas de equipo para procesamiento de datos alcanzaron 34,970 millones de dólares durante el primer trimestre de 2026, frente a los 13,181 millones de dólares reportados en el mismo periodo del año anterior.

En apenas un año, las ventas al exterior prácticamente se multiplicaron por tres.

El principal motor es Estados Unidos. De los casi 35,000 millones de dólares exportados durante el periodo, alrededor de 33,000 millones correspondieron a compras de ese país, según datos de Banxico.

La combinación entre mayores exportaciones y nuevas inversiones apunta a un fortalecimiento de la posición de México dentro de las cadenas tecnológicas de Norteamérica.

El fenómeno también está modificando la composición del comercio bilateral, porque hasta 2024, la industria automotriz dominaba las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos. Los vehículos ligeros y pesados ocupaban el primer lugar entre los productos vendidos al mercado estadounidense.

Sin embargo, esa tendencia cambió en 2025, cuando los equipos informáticos desplazaron a los automóviles como principal producto exportado por México a Estados Unidos. Aunque en un inicio el cambio pudo parecer temporal, distintos análisis apuntan que puede convertirse en una transformación profunda, especialmente porque la demanda asociada a la IA continúa acelerándose.

Publicidad

La nueva geografía tecnológica

La explicación de fondo está en la revolución de los centros de datos. La organización estadounidense Coalition for a Prosperous America (CPA), que representa a productores y trabajadores de diversos sectores industriales de Estados Unidos, documentó que entre 2020 y 2025 las importaciones estadounidenses de nueve categorías de equipos para centros de datos pasaron de 312,700 millones de dólares a 653,100 millones, un crecimiento de 109%.

En contraste, el resto de las importaciones estadounidenses aumentó apenas 37% durante el mismo periodo.

Como resultado, el hardware destinado a centros de datos ya representa 18.6% del total de las importaciones de mercancías de Estados Unidos, frente al 13% registrado en 2020.

Al mismo tiempo, la cadena global de suministro cambió drásticamente, ya que en 2020, China concentraba 41% del valor de las importaciones estadounidenses de equipos para centros de datos. Para 2025, esa participación cayó a apenas 11%.

El espacio dejado por China fue ocupado principalmente por Taiwán, México y Vietnam.

Según la CPA, Taiwán suministró equipos por 159,000 millones de dólares, México por 142,000 millones y Vietnam por 86,000 millones.

En el caso mexicano, las exportaciones de equipos de procesamiento automático de datos (ADP, por sus siglas en inglés) hacia Estados Unidos crecieron de 26,400 millones de dólares en 2020 a 89,900 millones en 2025.

Eso permitió que la participación mexicana en este mercado aumentara de 25% a 36%.

Taiwán también registró una expansión notable, al pasar de 8,800 millones a 86,400 millones de dólares, mientras que Vietnam avanzó de 2,100 millones a 34,400 millones. Tailandia elevó sus exportaciones de 6,100 millones a 21,000 millones de dólares.

La reconfiguración responde, en gran medida, a las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.

Los aranceles estadounidenses aplicados a servidores y equipos informáticos de origen chino llegaron a superar el 100% en abril de 2025 mediante la combinación de medidas de la Sección 301 y la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).

A ello se sumaron controles a la exportación de semiconductores avanzados que limitaron la capacidad de China para producir componentes clave para IA.

La consecuencia fue una migración de producción hacia otros países.

Empresas como NVIDIA y AMD, junto con sus socios manufactureros, trasladaron operaciones hacia Taiwán y ampliaron actividades de ensamblaje en México, Vietnam y Tailandia.

Asimismo, fabricantes como Foxconn expandieron su capacidad de producción de servidores en territorio mexicano, aprovechando la cercanía con el mercado estadounidense y las ventajas logísticas y arancelarias que ofrece el T-MEC.

Publicidad

La apuesta del futuro

La llegada de inversiones manufactureras ocurre de manera paralela al crecimiento de la infraestructura digital instalada en México.

De acuerdo con el Departamento de Comercio de Estados Unidos, el país se consolidó durante el último año como un centro regional estratégico para la nube y los servicios digitales.

En enero de 2025, Amazon Web Services (AWS) lanzó su primera región de nube en México, ubicada en Querétaro, y comprometió inversiones superiores a 5,000 millones de dólares durante los próximos 15 años.

La empresa estima que este proyecto aportará alrededor de 10,000 millones de dólares al PIB mexicano y sostendrá aproximadamente 7,000 empleos equivalentes de tiempo completo en toda su cadena de suministro.

Por su parte, Google Cloud inauguró a finales de 2024 su tercera región de nube en América Latina, también en Querétaro. La compañía proyecta que esta infraestructura contribuirá con más de 11,000 millones de dólares al PIB mexicano para 2030 y generará más de 100,000 empleos.

A estos proyectos se suman inversiones de Microsoft, Oracle y otros operadores internacionales de centros de datos que han encontrado en Querétaro uno de los principales polos tecnológicos de América Latina.

El Departamento de Comercio estadounidense estima que el mercado mexicano de centros de datos alcanzó un valor de 1,060 millones de dólares en 2024 y podría superar los 2,270 millones de dólares hacia 2030, con una tasa de crecimiento de 13.5%.

Para el gobierno mexicano, la nueva apuesta económica ya es tecnológica. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, considera que apenas se observan los primeros efectos de esta transformación.

“La inteligencia artificial, los centros de datos, lo que estás viendo es el inicio, ya tenemos, pero este es el despegue porque es algo muy nuevo en todo el mundo”, afirmó.

Para el secretario de Economía, México logró incorporarse a tiempo a una tendencia que podría redefinir la economía global durante las próximas décadas.

“Estos centros de datos nos van a permitir estar a tiempo, formar a tiempo nuestra gente, integrar los servicios, integrar las empresas y facilitar que ocurra ese fenómeno positivo en nuestro país”, señaló.

Aunque reconoció que todavía es difícil dimensionar el impacto económico total, anticipó que la IA y la infraestructura digital se encaminan a convertirse en uno de los principales motores de crecimiento para México.

Lo que hasta hace pocos años era una industria dominada por automóviles y manufactura tradicional empieza a dar espacio a servidores, centros de datos y equipos de procesamiento.

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad