La compañía reportó una caída de 53% en sus utilidades a 1,170 millones de dólares en el tercer trimestre y registró un flujo negativo de caja de 2,890 mdd.
La caída de las ganancias y nuevos contratiempos culminaron un semana tumultuosa para la compañía, ya sumida en ocho años de una crisis cada vez más profunda debido a la prohibición de vuelos de su aeronave más vendida de un solo pasillo tras los accidentes.
El martes, la firma destituyó al máximo ejecutivo de su crucial división de aeronaves, Kevin McAllister, en una inesperada reestructuración relacionada a la crisis del MAX que según fuentes de la industria pone al presidente ejecutivo, Dennis Muilenburg, en la línea de fuego en el caso de nuevas revelaciones o si la compañía no se recupera de la crisis.
En México, la Agencia Federal de Aviación civil suspendió todas las operaciones de vuelo de este modelo y del 737-9 MAX en espacio aéreo bajo la jurisdicción del Estado mexicano.
Con información de AFP y Reuters