¿Por qué es normal que las grandes empresas tengan deuda?
Que una empresa grande tenga deuda no es algo negativo ni alarmante. De hecho, es una práctica común y, en muchos casos, una estrategia financiera inteligente.
Las grandes compañías utilizan la deuda para financiar proyectos, crecer más rápido, invertir en infraestructura, tecnología, adquisiciones o expansión internacional, sin necesidad de usar todo su dinero disponible. Esto les permite mantener liquidez, es decir, contar con efectivo para operar, enfrentar imprevistos y aprovechar oportunidades.
Además, los créditos suelen tener tasas de interés más bajas para empresas sólidas, por lo que endeudarse puede resultar más conveniente que gastar su propio capital. En términos simples, prefieren usar dinero prestado barato para crecer, mientras conservan su caja.
Otro punto clave es que la deuda permite multiplicar la capacidad de inversión. Un proyecto rentable puede pagarse solo con el tiempo, mientras la empresa sigue generando ingresos y utilidades.
Por eso, lo importante no es si una empresa tiene deuda, sino si puede pagarla sin problemas. Cuando el nivel de endeudamiento es bajo o moderado, y los ingresos son sólidos, la deuda se convierte en una herramienta de crecimiento, no en un riesgo.
En resumen, la deuda es parte natural del funcionamiento de las grandes empresas modernas y, bien administrada, es un motor para expandirse, innovar y generar más empleo y riqueza.