Publicidad
Revista Digital
Publicidad

TV Azteca y las grandes empresas que fueron a concurso mercantil: quién sobrevivió y quién quebró

La televisora de Salinas Pliego va a concurso mercantil tras una batalla fiscal perdida. Qué es, cómo funciona y qué revela la experiencia de otras grandes empresas mexicanas.
jue 26 febrero 2026 03:23 PM
TV Azteca y las grandes empresas que entraron a concurso mercantil: quién sobrevivió y quién quebró
TV Azteca, propiedad de Ricardo Salinas Pliego, solicitó entrar a concurso mercantil. (Expansión/Google AI Studio)

TV Azteca, la televisora propiedad del empresario Ricardo Salinas Pliego, entrará a concurso mercantil para iniciar un proceso de reestructuración. Pero, ¿qué significa esto y cómo les ha ido a otras empresas que han tomado este camino?

La compañía de Grupo Salinas recurrirá a este mecanismo tras perder todos los juicios, incluso ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para no pagar miles de millones de pesos en impuestos y deudas al Sistema de Administración Tributaria (SAT).

El concurso mercantil se utiliza justamente cuando una empresa tiene problemas para cumplir con sus obligaciones financieras. Aquí te explicamos todo lo que debes saber.

Publicidad

¿Qué es un concurso mercantil?

Que una empresa entre a concurso mercantil significa que inicia un proceso legal para renegociar sus deudas con los acreedores y evitar la quiebra inmediata. En México, este mecanismo está regulado por la Ley de Concursos Mercantiles , cuyo artículo 2 establece que su objetivo es proteger los intereses de los acreedores y preservar el valor de la empresa.

Durante todo el proceso, un juez supervisa y valida cada etapa, para garantizar que las negociaciones sean legales, transparentes y equitativas para todas las partes.

La ley establece dos fases: conciliación y, si no se alcanza un acuerdo, quiebra. En la etapa de conciliación, la empresa negocia nuevos plazos y condiciones de pago con sus acreedores, bajo la vigilancia judicial.

Esta fase dura 185 días naturales, con posibilidad de extenderse hasta un máximo de 365 días, si así lo aprueban los acreedores. Si no hay acuerdo en ese plazo, el juez puede declarar la quiebra de la empresa.

Para qué sirve:

Evitar la quiebra inmediata

Renegociar deudas con acreedores

Proteger empleos

Garantizar pagos ordenados a los acreedores

Beneficios

Posibilita salvar la empresa y mantener ingresos y empleos

Organiza los pagos de manera justa y transparente

Reduce conflictos legales con acreedores

Riesgos

La empresa puede terminar en quiebra si no se recupera

Afecta la reputación frente a clientes, proveedores e inversionistas

Requiere cumplir reglas estrictas bajo supervisión judicial

Publicidad

El caso de éxito de Comercial Mexicana

Uno de los casos más destacados de empresas que han entrado a concurso mercantil es el de Comercial Mexicana, que logró reestructurarse y salir adelante de manera rápida y ordenada, convirtiéndose hoy en La Comer.

Controladora Comercial Mexicana cayó en suspensión de pagos a principios de 2008 tras pérdidas en sus operaciones de derivados por 1,080 millones de dólares, mientras que sus seis bancos acreedores reclamaban hasta 2,200 millones de dólares.

Gracias al concurso mercantil preacordado —que permite iniciar el proceso con un acuerdo previo con los acreedores— la empresa concretó su reestructura en solo 3 meses y medio, un tiempo récord. Las negociaciones con los acreedores habían tomado alrededor de dos años antes de formalizar el concurso en agosto de 2010.

En la actualidad, según el ranking de Las 500 empresas más importantes de México 2025 , elaborado por la revista Expansión, La Comer registró en 2024 ingresos netos por 43,277 millones de pesos, un aumento del 12.5%, lo que le permitió subir del lugar 130 al 126 en ese listado. Actualmente, opera 89 tiendas y cuenta con 17,540 empleados, lo que muestra la buena salud de la que goza la empresa.

La nueva Cómer busca duplicar su número de tiendas.
Comercial Mexicana reestructuró su deuda y sobrevivió como La Comer. (Prometeo Lucero/Prometeo Lucero / EXPANSION)

Publicidad

Iusacell y Salinas Pliego

Esta no es la primera vez que una empresa de Ricardo Salinas Pliego entra a concurso mercantil. La compañía telefónica Iusacell enfrentó este proceso entre 2010 y 2011 y logró salir adelante.

El Juez Noveno de Distrito en Materia Civil del Distrito Federal aprobó en abril de 2011 el convenio concursal presentado por la empresa, mediante el cual se reestructuraron créditos por aproximadamente 3,973 millones de pesos, poco más del 50% de sus pasivos totales.

Gracias a esta reestructuración, Iusacell pudo continuar operando y posteriormente ser vendida a AT&T en 2015, que absorbió toda su infraestructura y operación. Hoy, Iusacell como marca ya no existe, pero su red y activos forman parte de AT&T en México.

Antes del concurso, la situación financiera de Iusacell era delicada: al cierre de 2009, tenía una deuda de 12,047 millones de pesos, su flujo de efectivo era negativo y el pago de intereses absorbía prácticamente todo su flujo operativo.

Esto muestra cómo un concurso mercantil, bien manejado y con acuerdos previos con los acreedores, puede salvar a una empresa con graves problemas de deuda, permitiéndole reorganizarse y mantener su operación, incluso para convertirse en un activo estratégico para adquisiciones futuras.

Televisa compró el 50% de Iusacell en 2011 por 1,600 mdd y ahora la empresa tiene 3 millones de usuarios, pero aún no han logrado buenos resultados.  (Foto: Notimex)
Iusacell saneó pasivos y fue vendida a AT&T.

Casas Geo salió del concurso… pero no logró recuperarse

No todas las empresas que entran a concurso mercantil logran salir adelante. El caso más conocido de fracaso es el de Casas Geo, que alguna vez fue la mayor constructora de vivienda en México.

Geo lideró el sector hasta 2012, construyendo más de 50,000 viviendas al año mediante un modelo de producción masiva. Sin embargo, su alto endeudamiento y cambios en la política de vivienda del gobierno, que limitaron sus subsidios, la llevaron al concurso mercantil.

En 2015, Geo salió del concurso con apoyo de los bancos y 3,000 millones de pesos de capitalización, aunque su fundador, Luis Orvañanos, redujo drásticamente su participación. La empresa prometió mantener proyectos clave y aumentar la producción, pero nunca alcanzó las metas pactadas, y la entrega de viviendas continuó cayendo año tras año.

La falta de liquidez y los problemas con los acreedores, entre ellos Banorte, derivaron en un nuevo proceso, y entre 2018 y 2019 la empresa declaró su quiebra y se disolvió por completo, dejando a los habitantes de sus desarrollos en una situación complicada.

Aunque un concurso mercantil puede dar un respiro a una empresa, no garantiza su recuperación si persisten la deuda, la falta de liquidez y los cambios del mercado.

Geo ganó tiempo para pagar a sus acreedores. (Foto: tomada de geo.mx)
Casas Geo fracasó en la reestructura y terminó en quiebra. (tomada de geo.mx)

La quiebra de Mexicana de Aviación

Mexicana de Aviación, la aerolínea más antigua de México, vivió décadas de altibajos hasta su cancelación de operaciones en 2010 y su quiebra definitiva en 2014. Fundada en 1921, fue un referente del transporte aéreo mexicano, pero enfrentó problemas financieros y laborales que la llevaron al concurso mercantil.

En 2010, tras el fracaso de acuerdos con inversionistas y la grave situación financiera, la aerolínea entró en concurso mercantil para reestructurar deudas y atraer capital. Sin embargo, después de cuatro años sin encontrar inversionistas capaces de cubrir los 250 millones de dólares necesarios, Mexicana y sus filiales fueron declaradas en quiebra.

Casi una década después, la marca volvió a la vida gracias al Gobierno federal. En 2022 se anunció el plan de crear una nueva aerolínea estatal bajo el nombre de Mexicana de Aviación. Para 2023, se concretó la compra de la marca por 815 millones de pesos, con acuerdos legales y negociaciones con extrabajadores para adquirir los activos.

El 26 de diciembre de 2023, la aerolínea volvió a volar oficialmente, marcando su resurgimiento tras años de inactividad, ahora operando bajo la nueva estructura estatal y sin relación alguna con los empresarios que participaron en el fallido concurso anterior.

mexicana de aviacion venta
Mexicana de Aviación no consiguió capital y colapsó; ahora renace de la mano del Gobierno. (Foto: Andrea Murcia/Cuartoscuro)

Ficrea: del fraude millonario al concurso mercantil y la quiebra

El concurso mercantil de Ficrea arrancó a finales de 2015, un año después de que se destapara el fraude atribuido a su principal accionista, Rafael Olvera Amezcua, por un monto estimado en 2,700 millones de pesos. Desde entonces, el proceso ha buscado recuperar activos para pagar a los afectados, la mayoría adultos mayores, aunque con resultados limitados.

A más de siete años del inicio del caso, en 2021, el concurso entró en una nueva etapa con el relevo del juez responsable y el nombramiento de un nuevo síndico, encargado de maximizar los bienes disponibles para beneficiar a unos 4,900 acreedores. Hasta ahora, el proceso ha logrado recuperar alrededor de 1,400 millones de pesos, lo que equivale a apenas 20 centavos por cada peso perdido.

El fraude afectó originalmente a 6,800 personas, aunque unas 1,900 lograron recuperar el total de sus ahorros mediante el seguro de depósito de las sofipos. Sin embargo, miles siguen esperando una compensación mayor, entre reclamos por opacidad, lentitud en la recuperación de activos y falta de justicia. Incluso, cientos de ahorradores han fallecido sin recuperar su dinero.

Ahorradores defraudados por Ficrea
Ficrea entró a concurso tras un fraude y acabó liquidada, dejando en la incertidumbre a cientos de personas. (Saúl López/Archivo Cuartoscuro)

TV Azteca: por qué va a concurso y qué le espera

La televisora TV Azteca solicitó entrar a concurso mercantil para reorganizar sus deudas y estabilizar sus finanzas, tras enfrentar una fuerte presión fiscal, caída en ingresos y múltiples frentes legales. La decisión fue aprobada por sus accionistas como parte de una estrategia para evitar un mayor deterioro financiero.

Uno de los principales factores fue el pago de impuestos al SAT. En enero, Grupo Salinas comenzó a pagar una deuda fiscal por 32,132 millones de pesos, de los cuales más de 5,000 millones corresponden a la televisora, lo que impactó directamente su liquidez. A esto se suman los efectos arrastrados desde la pandemia: menor inversión publicitaria, altos costos operativos y fuertes desembolsos por derechos de transmisión.

Además, la empresa enfrenta litigios con fondos de inversión de EU por impagos de bonos por 63.3 millones de dólares, así como una disputa con AT&T relacionada con pasivos fiscales derivados de la venta de Iusacell en 2015.

Con el concurso mercantil, TV Azteca buscará renegociar sus compromisos, ordenar pasivos y ganar margen para sostener su operación. El proceso abre un periodo de ajustes, en el que la prioridad será estabilizar la empresa propiedad de Salinas Pleigo más que retomar el crecimiento en el corto plazo.

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad