“Es ahí donde estaremos viendo una diferencia, ya sea en agosto o septiembre, ya cuando tengamos los datos al primer semestre de 2026, qué tanto incrementan las primas de seguros y los costos estrictamente por cuestión del crimen organizado en el país”, agrega.
Para Omar Guerrero Rodríguez, socio director de Hogan Lovells en México, la iniciativa privada puede tomar en bien el encarar el crimen organizado de manera directa como una señal de certidumbre, pero el verdadero cuestionamiento está en lo que sucederá más adelante.
Lo que un inversionista o el empresariado busca en un primer momento, es que sus activos o capitales están seguros, de acuerdo con Guerrero, de tal manera en que hoy el principal foco está en cómo logrará brindarse esta certidumbre a la iniciativa privada en el mediano y largo plazo.
“Lo peor que les puede pasar a un inversionista, sea nacional o extranjero, es lanzarle mensajes de incertidumbre, de inseguridad y de poca credibilidad. Ahí es donde yo creo que el liderazgo en muchos aspectos tiene que estar presente, para mandar señales de que hay rumbo, visión y planes… el Estado mexicano debe dar las señales adecuadas de liderazgo, de recomposición, de protección de las inversiones, para que a mediano y largo plazo esas inversiones puedan quedarse en el país”, destaca en entrevista con Expansión.
La situación demanda tomar cartas en el asunto en calidad de urgente, pues es en el autotransporte por carreteras que se moviliza el 80% de las mercancías vía terrestre a nivel nacional, de acuerdo con datos de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar).
Si bien ahora parece imposible contar con personal de seguridad en todas las carreteras del país de forma inmediata, los especialistas consideran fundamental implementar estrategias en los principales corredores del país, como en la Carretera Federal 57, considerada como la más importante para el transporte de mercancías, al conectar Ciudad de México con Piedras Negras, Coahuila, y que atraviesa estados como Querétaro, San Luis Potosí y Nuevo León, entre otros.
“Lo que tiene que hacer el gobierno municipal, estatal y federal es blindar los principales corredores que México, porque la mayoría va para Estados Unidos.De igual forma hacer un combate frontal a la inseguridad en los municipios más más peligrosos del país, lo que es Coatzacoalcos, Ecatepec y Celaya, es decir, los puntos nodales en donde convergen los hubs logísticos del país”, subraya Martínez.
Aunque hoy la situación en las carreteras federales ya se normalizó, la incertidumbre sobre si un episodio similar puede volverse a suscitar y generar la parálisis de estas vialidades como recién sucedió, aún permanece.