Publicidad
Revista Digital
Publicidad

Hasta 10 veces más baratas que un auto: motos rompen récord en México

La venta de motocicletas alcanzará 2.2 millones en 2026, superando ampliamente a los autos, impulsada por el autoempleo, menores costos y el auge de plataformas de reparto.
vie 24 abril 2026 12:52 PM
Hasta 10 veces más baratas que un auto: motos rompen récord en México y se vuelven clave para ganar dinero
En 2022 fue el punto de inflexión cuando las ventas de motocicletas fueron más altas que las de los vehículos en México. (Foto: Gerardo Vieyra/NurPhoto/Getty Images)

Las cajas negras y naranjas se repiten en los semáforos, en las banquetas y a la entrada de los edificios. Van sujetas a la espalda de los repartidores o amarradas a la parrilla de las motocicletas. Son, al mismo tiempo, señal de una nueva forma de consumo y evidencia visible del motor que está empujando a la industria de las dos ruedas hacia un nuevo récord histórico.

La venta de motocicletas en México alcanzará en 2026 las 2.2 millones de unidades, una cifra sin precedentes que consolida una tendencia que ya no parece coyuntural. En contraste, el mercado de vehículos ligeros se ubicará alrededor de 1.6 millones de unidades, ampliando una brecha que comenzó a abrirse hace apenas unos años.

El punto de quiebre ocurrió en 2022, cuando por primera vez la comercialización de motocicletas superó a la de automóviles particulares. Desde entonces, el crecimiento ha sido sostenido, con incrementos anuales que apuntan a una reconfiguración del mercado automotor en el país.

Publicidad

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Fabricantes e Importadores de Motocicletas, la dinámica responde a factores económicos y estructurales, pero también a cambios en los patrones de consumo y trabajo.

El motor del autoempleo

El primero es el precio. Mientras una motocicleta de baja cilindrada cuesta entre 30,000 y 35,000 pesos, un automóvil de entrada ronda los 250,000. La diferencia no solo es significativa, sino decisiva para millones de consumidores.

Pero el atractivo no se limita al costo inicial. “El costo de una motocicleta es hasta 10 veces más económico que el de un automóvil, pero el costo de propiedad también es importantísimo, por lo que implica el gasto en gasolina de una motocicleta frente al de un automóvil, así como el gasto de servicios posventa y obviamente el ahorro en tiempo en el tráfico, son factores que hemos visto que están impulsando a la industria”, explica Sergio Mendoza.

Ese ahorro de tiempo se vuelve crítico en ciudades como la Ciudad de México, donde la congestión es parte de la rutina diaria. En 2025, la consultora TomTom la ubicó como la ciudad con mayor congestionamiento vehicular del mundo .

En ese contexto, las motocicletas han dejado de ser una alternativa para convertirse en herramienta de trabajo. Hoy, alrededor del 80% de las unidades comercializadas están destinadas al autoempleo.

Las cajas negras de Uber Eats y las naranjas de DiDi Food no solo transportan pedidos, transportan ingresos. Detrás de cada entrega hay una lógica económica que explica el crecimiento del mercado.

La pandemia aceleró ese cambio. Antes de 2020, el mercado se movía entre 800,000 y 850,000 unidades al año. Después, superó el millón, impulsado por la digitalización y el auge del comercio a domicilio.

“Las personas se empezaron a familiarizar más con la entrega de productos en su domicilio y esto generó nuevas fuentes de empleo. En ello, las personas obviamente están buscando cómo generar dinero de manera lícita y poder llevar sustento a sus hogares, lo que generó un alza en la industria de las motocicletas”, añade Mendoza.

Publicidad

El fenómeno tiene una distribución territorial clara. El Estado de México lidera las ventas por número de habitantes, seguido de Guanajuato y Jalisco, aunque el mayor dinamismo se observa del Bajío hacia el sur del país.

“Las motocicletas se mueven del centro hacia el sur del país. Las características al norte de México, en las ciudades que son más próximas a la frontera, vemos un mayor uso del automóvil o pick-ups, camionetas también, por la facilidad que hay en esos lugares para adquirir un vehículo, pero en el sur o en el sureste es donde vemos un mayor uso. En estados como Oaxaca y Tabasco está sucediendo un gran despunte, también en Quintana Roo”, detalla.

Crecimiento con vacíos regulatorios

En el norte, la regularización de autos importados entre 2021 y 2025 redujo el atractivo relativo de las motocicletas. En el sur, donde esa opción es menos accesible, las dos ruedas se consolidaron como solución.

El cambio también es cultural. Hace dos décadas, las motocicletas estaban asociadas al ocio. Hoy, las de baja cilindrada, desde los 100 centímetros cúbicos, dominan el mercado por su funcionalidad.

“México hace 20 años era un país en donde la mayoría de las motocicletas eran de media y alta cilindrada, porque se utilizaban más para actividades recreativas o para salir el fin de semana, pero de 20 años para acá la relación ha cambiado, principalmente en las grandes ciudades”, sostiene Mendoza.

Publicidad

Las motocicletas de alta cilindrada siguen presentes, pero como vehículos de recreación. Su precio, que puede alcanzar hasta un millón de pesos, las mantiene fuera del circuito productivo.

El crecimiento, sin embargo, también deja ver tensiones. El uso de motocicletas para transporte de pasajeros se ha expandido en un vacío legal que plantea desafíos regulatorios.

A ello se suman riesgos en seguridad vial y condiciones laborales. La rapidez que ofrece la motocicleta contrasta con la falta de infraestructura y normativas adaptadas a su uso intensivo.

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad