Datos del extinto IFT y de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) muestran que, al tercer trimestre de 2025, Televisa perdió 69.4% de los accesos que tenía en el mismo periodo de 2020. La empresa pasó de contabilizar 16.1 millones de clientes a 9.5 millones.
Francisco Valim, CEO de Izzi y Sky, reconoció que la televisión de paga, particularmente la satelital, seguirá perdiendo suscriptores ante el avance del internet y las plataformas de streaming. Sin embargo, la apuesta de la empresa consiste en mantener el negocio con una estructura más ligera y rentable, apoyada en otras divisiones como el segmento B2B.
“Nuestro plan en Sky es reducir costos, especialmente en programación, y contar con un negocio de largo plazo, como nuestros segmentos de venta directa al consumidor y B2B”, aseguró el directivo durante la conferencia con analistas sobre los resultados del cuarto trimestre de 2025.
La caída del negocio tradicional de televisión de paga, especialmente de Sky, y los desafíos para compensar esos ingresos con otras divisiones llevaron a la calificadora S&P Global a reducir la nota de la empresa de “BBB” a “BBB-”, lo que implica un perfil más especulativo y de mayor riesgo financiero.
“En 2025, tuvo una caída de 17.5% en los ingresos por servicios satelitales, impulsada por una reducción de 25.9% en sus usuarios”, señaló la calificadora.
Dish es otro de los jugadores que ha registrado una caída estrepitosa. En el tercer trimestre de 2020 contaba con 2.1 millones de suscriptores, pero para el mismo periodo de 2025 reportó apenas 970,000, lo que significa que en los últimos seis años perdió 53.8% de su cartera de clientes.
Erick de la Cruz, subdirector de negocios y analista de la consultora Select, aseguró que la caída de Dish en este segmento comenzó tras la pérdida de su alianza con Telmex en 2014, luego de que el IFT determinó que el acuerdo tenía efectos anticompetitivos. A ello se sumó la falta de actualización de su modelo de negocio frente a la transición del mercado hacia los servicios digitales y de streaming.
“Dish se encuentra en su punto más complejo y si no replantea su modelo de negocio podría enfrentar una situación peor”, dijo el analista.
La tv de paga debe redefinir su propuesta valor
Hasta antes del auge del streaming, el empaquetamiento de servicios triple play —internet, telefonía y televisión de paga— era el principal atractivo de estas compañías. Sin embargo, la fórmula se ha desgastado y ahora deben encontrar nuevas alternativas.
El otro factor es la pérdida de contenido. La televisión de paga ha visto de manera paulatina la disminución de programación, especialmente la deportiva, debido a que las empresas de entretenimiento han apostado por mudar sus producciones a las plataformas de streaming. Dish, por ejemplo, perdió la programación de Fox Sports en 2022, cuando la compañía deportiva decidió crear su propia plataforma.
“Uno de los principales activos de la TV de paga era la programación deportiva, pero gran parte de ese contenido migró al streaming y eso ha restado relevancia al servicio”, aseguró De la Cruz.
Jesús Romo, analista de la consultora Global Data, explicó que antes la televisión restringida era percibida como un servicio de valor agregado, capaz de justificar instalaciones y adecuaciones en los hogares. Pero ese beneficio ya no resulta tan diferencial frente a las opciones digitales y las plataformas de entretenimiento en streaming.
“Sky, por ejemplo, antes era una alternativa de televisión de paga de menor costo, pero ahora este tipo de jugadores enfrenta la disyuntiva de encontrar cuál es el valor de ese servicio, porque el servicio pierde relevancia a nivel global”, advirtió el analista.