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Televisa y Dish encabezan pérdida de 5.1 millones de clientes en TV de paga

La migración al streaming presiona los ingresos de operadores satelitales y obliga a replantear sus modelos de negocio.
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La televisión de paga perdió 5.1 millones de suscriptores en México entre 2020 y 2025, impulsada por el crecimiento de las plataformas de streaming. (Iván Stephens)

Las antenas satelitales dominaron el paisaje urbano del país durante casi tres décadas, en una era en la que la televisión de paga consolidó su hegemonía. Sin embargo, el crecimiento del streaming está reduciendo gradualmente esa infraestructura.

Los números reflejan el cambio de panorama. Entre el tercer trimestre de 2020 y el mismo periodo de 2025, este servicio de entretenimiento perdió 5.1 millones de usuarios, al pasar de 23.4 millones de suscriptores a 18.3 millones. La caída ha afectado principalmente a Dish y Televisa.

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Datos del extinto IFT y de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) muestran que, al tercer trimestre de 2025, Televisa perdió 69.4% de los accesos que tenía en el mismo periodo de 2020. La empresa pasó de contabilizar 16.1 millones de clientes a 9.5 millones.

Francisco Valim, CEO de Izzi y Sky, reconoció que la televisión de paga, particularmente la satelital, seguirá perdiendo suscriptores ante el avance del internet y las plataformas de streaming. Sin embargo, la apuesta de la empresa consiste en mantener el negocio con una estructura más ligera y rentable, apoyada en otras divisiones como el segmento B2B.

“Nuestro plan en Sky es reducir costos, especialmente en programación, y contar con un negocio de largo plazo, como nuestros segmentos de venta directa al consumidor y B2B”, aseguró el directivo durante la conferencia con analistas sobre los resultados del cuarto trimestre de 2025.

La caída del negocio tradicional de televisión de paga, especialmente de Sky, y los desafíos para compensar esos ingresos con otras divisiones llevaron a la calificadora S&P Global a reducir la nota de la empresa de “BBB” a “BBB-”, lo que implica un perfil más especulativo y de mayor riesgo financiero.

“En 2025, tuvo una caída de 17.5% en los ingresos por servicios satelitales, impulsada por una reducción de 25.9% en sus usuarios”, señaló la calificadora.

Dish es otro de los jugadores que ha registrado una caída estrepitosa. En el tercer trimestre de 2020 contaba con 2.1 millones de suscriptores, pero para el mismo periodo de 2025 reportó apenas 970,000, lo que significa que en los últimos seis años perdió 53.8% de su cartera de clientes.

Erick de la Cruz, subdirector de negocios y analista de la consultora Select, aseguró que la caída de Dish en este segmento comenzó tras la pérdida de su alianza con Telmex en 2014, luego de que el IFT determinó que el acuerdo tenía efectos anticompetitivos. A ello se sumó la falta de actualización de su modelo de negocio frente a la transición del mercado hacia los servicios digitales y de streaming.

“Dish se encuentra en su punto más complejo y si no replantea su modelo de negocio podría enfrentar una situación peor”, dijo el analista.

La tv de paga debe redefinir su propuesta valor

Hasta antes del auge del streaming, el empaquetamiento de servicios triple play —internet, telefonía y televisión de paga— era el principal atractivo de estas compañías. Sin embargo, la fórmula se ha desgastado y ahora deben encontrar nuevas alternativas.

El otro factor es la pérdida de contenido. La televisión de paga ha visto de manera paulatina la disminución de programación, especialmente la deportiva, debido a que las empresas de entretenimiento han apostado por mudar sus producciones a las plataformas de streaming. Dish, por ejemplo, perdió la programación de Fox Sports en 2022, cuando la compañía deportiva decidió crear su propia plataforma.

“Uno de los principales activos de la TV de paga era la programación deportiva, pero gran parte de ese contenido migró al streaming y eso ha restado relevancia al servicio”, aseguró De la Cruz.

Jesús Romo, analista de la consultora Global Data, explicó que antes la televisión restringida era percibida como un servicio de valor agregado, capaz de justificar instalaciones y adecuaciones en los hogares. Pero ese beneficio ya no resulta tan diferencial frente a las opciones digitales y las plataformas de entretenimiento en streaming.

“Sky, por ejemplo, antes era una alternativa de televisión de paga de menor costo, pero ahora este tipo de jugadores enfrenta la disyuntiva de encontrar cuál es el valor de ese servicio, porque el servicio pierde relevancia a nivel global”, advirtió el analista.

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Las empresas de televisión restringida vía satelital, como Sky y Dish, enfrentan retos mayores debido a su infraestructura. Para acceder al servicio, las compañías deben instalar una antena que permita la recepción de la señal en los hogares. Sin embargo, en algunos casos, el proceso puede resultar complicado, lo que se convierte en una barrera para ampliar su base de suscriptores.

A esto se suma que Sky implementó, desde el segundo trimestre del año pasado, una tarifa de instalación de 1,250 pesos con el objetivo de mejorar el retorno de sus inversiones. No obstante, Valim admitió que la medida provocó una desaceleración en las altas brutas de Sky, que se habían mantenido constantes durante los tres trimestres previos.

Megacable y Totalplay aumentan usuarios

La historia es distinta para Megacable. La empresa presidida por Enrique Yamuni reportó una base de 3.3 millones de suscriptores en el tercer trimestre de 2020 y, para el mismo periodo de 2025, alcanzó 5.3 millones, lo que representa un incremento de 60.6%.

Por su parte, Totalplay, subsidiaria de Grupo Salinas, pasó de 1.4 millones a 2.4 millones de suscriptores, un crecimiento de 71%.

A diferencia de los operadores satelitales, Totalplay y Megacable ofrecen el servicio de televisión de paga a través de fibra óptica, lo que reduce las interrupciones en la señal. En contraste, la tecnología satelital suele ser más vulnerable a factores climáticos.

De la Cruz aseguró que, al operar sobre infraestructura fija, ambas compañías han logrado adaptar su oferta a los nuevos hábitos de consumo digital, en un mercado donde la televisión tradicional pierde terreno frente al streaming.

Sin embargo, consideró que, aunque empresas como Megacable y Totalplay todavía reportan crecimiento en accesos —especialmente entre usuarios con menor adopción digital—, la televisión de paga se encamina gradualmente a convertirse en un servicio básico, similar a lo que ocurrió con la telefonía fija.

“La televisión de paga dejó de ser un servicio prioritario para los consumidores, como ocurría antes, y eso puede llevar a que los operadores terminen viendo este producto como un commodity”, señaló.

El futuro de la televisión de paga en México enfrenta el reto de reinventar su propuesta de valor en un ecosistema donde el consumo audiovisual ya no depende de una antena, sino de la conectividad.

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