De acuerdo con la consultora, son campos cuya operación es exclusivamente de Pemex y en los que es necesario realizar un estudio sobre la rentabilidad y el valor de mantenerse en operación.
“Welligence modela 229 campos operados por Pemex, en producción y en etapa previa al desarrollo. Seis campos reúnen la mitad del valor presente neto del portafolio, 23 llegan al 75% y 37 alcanzan el 85%”, enfatiza el documento.
El problema de Pemex, continúa el análisis, radica en los recursos que destinan a aquellos campos que no tienen sentido económico, donde una petrolera que opera bajo un criterio real de negocio no mantendría activos en su portafolio.
Los 100 campos de baja rentabilidad producen en conjunto 81,000 barriles de petróleo crudo, un número muy bajo para la cantidad de activos. Para ponerlo en perspectiva, la petrolera italiana Eni produce alrededor de 100,000 barriles diarios solo con la explotación del Área 1, que incluye a tres campos: Amoca, Miztón y Tecoalli.
Además, si se contempla el precio de equilibrio de cada barril que se extrae en las diversas áreas, según su nivel de rentabilidad, el de los campos más productivos es de 24 dólares por barril; los de mediana rentabilidad implican un precio de 34 dólares por barril, mientras que en los de baja rentabilidad es 92 dólares por barril.
Finalmente, de los 92 campos de nula rentabilidad, en lugar de tener precio de equilibrio requieren 33 dólares de inversión por cada barril.
La estrategia fallida de Pemex
Pablo Medina, director de Nuevas Empresas de Welligence Energy Analytics, explicó que en el estudio se realizó una reevaluación de los campos de Pemex para conocer los que realmente vale la pena dedicarles recursos y atención.