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El diésel presiona al transporte de pasajeros, pero las líneas de autobús contienen el golpe

Los boletos de autobús han subido entre 2 y 3% este año, mientras el diésel presiona los márgenes de las empresas y limita su capacidad de recuperación.
El autotransporte de pasajeros en México representa el 94% del total de pasajeros movilizados a nivel nacional y concentra el 11.52% del consumo diario de diésel.
El autotransporte de pasajeros en México representa el 94% del total de pasajeros movilizados a nivel nacional. (Diego Simón Sánchez)

El aumento del diésel todavía no se refleja de manera proporcional en el precio de los boletos de autobús. Las empresas de transporte de pasajeros han absorbido el mayor costo del combustible y las tarifas acumulan incrementos de entre 2 y 3% en lo que va del año, un ajuste que forma parte de los aumentos habituales del sector y no por el incremento en el costo del combustible.

“La tarifa no la hemos movido. Algunas empresas la han subido entre 2 y 3%, que es lo que normalmente suben. No hemos trasladado el precio del combustible al pasajero. Las empresas están haciendo un gran esfuerzo para no impactar porque no es correcto”, aseveró Luis Antonio Zaldívar, presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat), que representa empresas como ADO , ETN o Estrella Blanca.

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El diésel , uno de los principales costos para las empresas de autotransporte, comenzó el año en 26.39 pesos por litro en promedio y llegó hasta 29 pesos a inicios de abril.

Ante el encarecimiento, el gobierno estableció el 28 de abril un precio máximo de 27 pesos como parte de un acuerdo voluntario con el sector gasolinero. El precio promedio nacional actual es de 27.01 pesos, aunque no todas las estaciones de servicio cumplen con el tope.

La Profeco ha reportado algunas estaciones que venden el combustible hasta en 29 pesos por litro, aunque son las menos.

El comportamiento del combustible ha presionado los márgenes de las empresas, que han optado por no trasladar completamente el aumento al pasajero. La estrategia implica que el incremento en los costos de operación se quede, por ahora, en las compañías.

“¿Qué estamos esperando en la Cámara? Que se normalicen los precios del combustible para poder recuperar la operación que traíamos, los márgenes de operación en la empresa, porque sí se han visto impactados, porque no se ha trasladado ese incremento todo el costo de la tarifa. Se está absorbiendo”, expuso Zaldívar, en el marco de la Convención Nacional de Canacar.

El diésel aprieta los márgenes

El autotransporte de pasajeros representa 94% del total de pasajeros movilizados en México y concentra 11.52% del consumo diario de diésel, de acuerdo con la Estadística Básica del Autotransporte Federal.

Para las empresas, mantener las tarifas contenidas se ha convertido en una forma de evitar una presión adicional sobre la demanda. La Canapat estima que durante el primer semestre del año el número de pasajeros transportados por autobús cayó entre 3 y 4%.

El descenso ocurrió después de los episodios de inseguridad registrados en febrero tras la detención y abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho y señalado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.

La coyuntura provocó la paralización temporal de actividades en distintos estados. En Jalisco, la normalización de las operaciones tomó varios días, de acuerdo con Zaldívar. El efecto se extendió al movimiento de pasajeros durante la primera mitad del año.

“Eso pasó el primer semestre. Fue el efecto más importante. ¿Qué esperamos para el segundo semestre? Una recuperación para terminar por lo menos igual que el año pasado”, aseguró el líder gremial.

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La Canapat espera movilizar alrededor de 3,900 millones de pasajeros durante todo el año, una cifra similar a la registrada el año pasado. La expectativa es compensar durante la segunda mitad del año parte de la caída observada en los primeros seis meses.

Un débil inicio de año “blinda” los precios

Zaldívar explica que las compañías estarán pendientes de la evolución del precio del diésel, pero descarta por ahora un aumento fuerte en los boletos. El objetivo es recuperar con el flujo de pasajeros parte de lo que las empresas no han podido capitalizar durante el año.

El reto es similar al de otras industrias de transporte que también han enfrentado mayores costos energéticos, producto de factores internacionales como el cierre del estrecho de Ormuz , mediante el que transitaba una quinta parte de los hidrocarburos a nivel global.

En el sector aéreo, los incrementos en la turbosina de hasta 80% han presionado los resultados financieros de las compañías y provocado ajustes para contener costos.

En el autotransporte de pasajeros, las empresas mantienen sus rutas y ajustan la frecuencia de algunos servicios de acuerdo con la demanda.

“El sector de transporte de pasaje en autobús todos los días está monitoreando los servicios por ruta. Las rutas son las mismas, no se quitan rutas ni mucho menos. A lo mejor se disminuye un servicio un día o se aumenta otro, pero eso se hace siempre. No afecta”, subrayó Zaldívar.

Por ahora, el precio máximo del diésel establecido en 27 pesos contiene parte de la presión sobre los costos, pero no elimina el impacto acumulado que el combustible ha tenido sobre los márgenes de las empresas. La industria apuesta por que la recuperación de pasajeros permita compensar una parte de ese costo sin trasladarlo directamente a los usuarios.

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