El diésel , uno de los principales costos para las empresas de autotransporte, comenzó el año en 26.39 pesos por litro en promedio y llegó hasta 29 pesos a inicios de abril.
Ante el encarecimiento, el gobierno estableció el 28 de abril un precio máximo de 27 pesos como parte de un acuerdo voluntario con el sector gasolinero. El precio promedio nacional actual es de 27.01 pesos, aunque no todas las estaciones de servicio cumplen con el tope.
La Profeco ha reportado algunas estaciones que venden el combustible hasta en 29 pesos por litro, aunque son las menos.
El comportamiento del combustible ha presionado los márgenes de las empresas, que han optado por no trasladar completamente el aumento al pasajero. La estrategia implica que el incremento en los costos de operación se quede, por ahora, en las compañías.
“¿Qué estamos esperando en la Cámara? Que se normalicen los precios del combustible para poder recuperar la operación que traíamos, los márgenes de operación en la empresa, porque sí se han visto impactados, porque no se ha trasladado ese incremento todo el costo de la tarifa. Se está absorbiendo”, expuso Zaldívar, en el marco de la Convención Nacional de Canacar.
El diésel aprieta los márgenes
El autotransporte de pasajeros representa 94% del total de pasajeros movilizados en México y concentra 11.52% del consumo diario de diésel, de acuerdo con la Estadística Básica del Autotransporte Federal.
Para las empresas, mantener las tarifas contenidas se ha convertido en una forma de evitar una presión adicional sobre la demanda. La Canapat estima que durante el primer semestre del año el número de pasajeros transportados por autobús cayó entre 3 y 4%.
El descenso ocurrió después de los episodios de inseguridad registrados en febrero tras la detención y abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho y señalado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
La coyuntura provocó la paralización temporal de actividades en distintos estados. En Jalisco, la normalización de las operaciones tomó varios días, de acuerdo con Zaldívar. El efecto se extendió al movimiento de pasajeros durante la primera mitad del año.
“Eso pasó el primer semestre. Fue el efecto más importante. ¿Qué esperamos para el segundo semestre? Una recuperación para terminar por lo menos igual que el año pasado”, aseguró el líder gremial.