Estados Unidos se mantiene como destino
El entorno comercial actual es distinto al que existía cuando Volvo definió el proyecto. Los aranceles y las medidas proteccionistas han llevado a algunas empresas a replantear sus estrategias de manufactura y exportación.
Volvo, en cambio, mantiene su intención de utilizar la nueva planta para atender el mercado estadounidense. Kisel considera que el escenario actual puede no ser el más favorable para exportar, pero confía en que las condiciones comerciales volverán a normalizarse.
“Una inversión como esta no se hace con base en políticas de un gobierno que tiene una duración de cuatro años… Tenemos la confianza que en el futuro las cosas se van a normalizar y vamos a poder seguir haciendo exportaciones para Estados Unidos de una manera que sea conveniente”, asevera.
La estrategia de manufactura de Volvo en México ya tiene otro frente de exportación. La compañía también opera una planta en el Estado de México, desde donde fabrica modelos que ya comenzaron a enviarse a Europa.
Una planta complementaria para Volvo y Mack
La nueva fábrica de Nuevo León producirá vehículos de Volvo y Mack, una de las subsidiarias del grupo. La intención es que la capacidad mexicana complemente la producción que ambas marcas ya tienen en Estados Unidos.
“Sería una tercera planta y la intención con ella es tener la capacidad instalada para poder crecer en el mercado de Estados Unidos. La producción de Volvo va a ser una producción que va a ser 100% exportada para Estados Unidos, básicamente para la costa oeste y para el sur, mientras que la producción de MACK va a ser tanto para Estados Unidos como para México y algunos países en en Sudamérica”, asevera.
Kisel no revela todavía cuántos modelos serán ensamblados en Nuevo León ni cuál será el volumen de producción de la fábrica. La capacidad, explica, irá aumentando conforme avance el escalamiento de las operaciones.
La apuesta de la compañía también busca aprovechar las capacidades que ya existen en México. Además de la manufactura, Volvo cuenta con equipos de diseño en el país que colaboran con otras áreas de la organización a nivel global.
“La inversión de Volvo en México, esa planta, demuestra la confianza que Volvo Group tiene en México, en la capacidad de la mano de obra mexicana, de los diseñadores, porque tenemos equipos de diseño en México que trabajan con otros equipos de diseño de Volvo a nivel global”, subraya.
De cara a los siguientes años, la compañía prevé consolidar su manufactura de camiones y autobuses en México, al mismo tiempo que incrementa su proveeduría regional.
La primera etapa de la planta de Nuevo León ya está en marcha. El siguiente paso será escalar la fabricación y llevarla al volumen previsto para abastecer los mercados de exportación.