David Ortiz Mena, presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano (CHCM), reconoció la reducción del incremento propuesto, de 35.8 a 17.8%, pero alertó que la coyuntura del destino no es favorable y sumar un impuesto no ayudará.
"Reconocemos desde luego el ajuste, lamentablemente no es suficiente. Seguimos siendo sumamente caros frente a otros destinos del Caribe. Solicitamos que se reconsidere el informe antes de concluir el proceso legislativo y que se considere la demanda, la conectividad y el empleo que genera el sector", dijo.
Ortiz Mena advirtió que México ya enfrenta costos elevados frente a otros destinos del Caribe y pidió reconsiderar el incremento antes de que concluya el proceso legislativo.
El efecto no se limita a los 175 pesos adicionales que pagaría cada visitante. Para una familia de cuatro personas, el DNR sumaría 4,632 pesos con la cuota propuesta, 700 pesos más que con el cobro actual.
El Consejo pidió evaluar el impuesto dentro del costo total del viaje, que también incluye boletos de avión, tarifas aeroportuarias, hospedaje, transporte y otros gastos.
La preocupación del organismo, que representa alrededor de 140,000 habitaciones en 12 destinos del Caribe Mexicano, es que un nuevo incremento se sume a un escenario de retroceso en la llegada de visitantes y menor disponibilidad de vuelos , lo que podría dificultar la recuperación de la demanda.
Entre enero y julio de 2026, las llegadas de turistas internacionales por vía aérea a México disminuyeron 4.6% frente al mismo periodo del año anterior.
En Quintana Roo, las llegadas internacionales a sus aeropuertos cayeron 8% entre enero y agosto, mientras que las de visitantes estadounidenses retrocedieron 13%, de acuerdo con datos que compartió el organismo.
La conectividad también muestra señales de debilitamiento. La programación aérea entre Estados Unidos y Cancún, Cozumel y Tulum contempla 435,691 asientos menos para el periodo de octubre a diciembre de 2026 respecto al mismo trimestre de 2025, una reducción de 12.8%.
Los hoteleros coincidieron en que la capacidad programada puede modificarse, pero el ajuste representa un riesgo adicional para los destinos que dependen del mercado estadounidense.
A esta situación se suma el empleo. En México, el empleo formal en alojamiento cayó 2.9% entre agosto de 2025 y agosto de 2026, equivalente a 13,168 puestos menos. En Quintana Roo, la disminución interanual fue de 3.2%.
Los retrocesos se produjeron antes de la entrada en vigor del aumento previsto para 2027.