Carlos Slim creó el 'Manhattan' de la CDMX donde había fábricas: la megaobra que reúne negocios, vivienda y museos
Con una inversión de más de 800 millones de dólares, el empresario impulsó un desarrollo que sigue creciendo y está en el centro del debate por la transformación urbana de la zona.
Donde antes se acumulaban fábricas en decadencia y bodegas abandonadas, Carlos Slim Helú vio una oportunidad de negocio . En una zona industrial de la Ciudad de México golpeada por el cierre de empresas y el deterioro de sus instalaciones, el empresario apostó 800 millones de dólares para levantar Plaza Carso, el complejo inmobiliario de usos mixtos más grande de América Latina.
Antes de esta transformación, el área atravesaba una etapa de abandono. Las fábricas que alguna vez impulsaron la actividad económica habían perdido protagonismo, muchas instalaciones estaban en desuso y pocas empresas seguían operando. El antiguo paisaje industrial contrastaba con el crecimiento de otras zonas de la capital.
Revertir esa decadencia exigió mucho más que demoler viejas construcciones y levantar nuevos edificios. El proyecto representó un desafío de ingeniería y arquitectura para integrar espacios comerciales, corporativos, residenciales y culturales en un mismo desarrollo.
El resultado fue Plaza Carso, una apuesta que contribuyó a transformar una zona industrial deteriorada en un nuevo polo de actividad urbana y comercial, en lo que hoy se conoce como Nuevo Polanco, integrado por las colonias Granada e Irrigación.
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Antes de Slim, estaban General Tire, General Motors y Chrysler
Mucho antes de que Plaza Carso cambiara el paisaje de Nuevo Polanco, la zona era uno de los principales motores industriales de la Ciudad de México. Desde la década de 1930, grandes empresas instalaron ahí sus fábricas y convirtieron sus terrenos en un centro de actividad manufacturera.
La transformación comenzó en 1934, con la apertura de la planta llantera General Tire. Tres años después llegó General Motors y, en 1939, Chrysler se sumó a la actividad industrial de la zona. Durante décadas, sus instalaciones formaron parte de un corredor fabril que concentraba producción y empleos en la capital, según se lee en la historia oficial de Plaza Carso .
Pero el esplendor no duró para siempre. A mediados de los años setenta, General Tire cerró sus puertas y la industria pesada comenzó a desplazarse hacia el Estado de México y otras entidades. Mientras la actividad fabril abandonaba la capital, la CDMX se orientaba cada vez más hacia los servicios. Las fábricas perdieron actividad, las naves quedaron vacías y los terrenos cayeron en desuso.
Tras años de deterioro, los 78,000 metros cuadrados que habían albergado parte de la industria más importante de la capital se convirtieron en el punto de partida de un nuevo negocio inmobiliario para Carlos Slim.
Antes de la llegada de Plaza Carso, esta zona de la Ciudad de México albergó fábricas de empresas como General Tire, General Motors y Chrysler.(Expansión/Meta AI)
Así construyó Carlos Slim Plaza Carso, su propio “Manhattan” en CDMX
Para quienes no recuerdan cómo era esta parte de la ciudad, basta con revisar las imágenes históricas de Google Maps. Las calles de Granada e Irrigación tenían el movimiento cotidiano de sus habitantes, con taxis irregulares, microbuses conocidos como peseros y los rieles de un antiguo tren. Ese paisaje convivía con las instalaciones industriales que fueron perdiendo actividad con los años.
La construcción de Plaza Carso comenzó en enero de 2008, con una inversión superior a 800 millones de dólares, según los reportes financieros de Inmuebles Carso . El proyecto, impulsado por Carlos Slim y el arquitecto Ricardo Legorreta, se desarrolló sobre un terreno de 78,000 metros cuadrados, equivalente a casi ocho hectáreas.
La dimensión del complejo va más allá de la superficie del terreno. En su primera etapa sumó 860,000 metros cuadrados de construcción, una cifra que considera los distintos niveles de sus edificios, incluidos los espacios subterráneos. Es decir, la superficie construida total era mucho mayor que el área que ocupa el desarrollo visto desde la calle.
Sobre esa estructura se levantaron tres torres corporativas, edificios residenciales con cientos de departamentos y un centro comercial de tres niveles con más de 200 marcas. El conjunto también incorporó sistemas de ventilación para los sótanos, una planta generadora de agua helada y mecanismos para captar lluvia y tratar aguas residuales.
La arquitectura aportó otro elemento distintivo. El Museo Soumaya, con su fachada curva cubierta por 17,000 piezas hexagonales de aluminio, se convirtió en uno de los edificios más reconocibles del proyecto. Después llegaron el Museo Jumex, el Teatro Telcel y el Acuario Inbursa, que ampliaron la oferta cultural y de entretenimiento.
Algunas personas han comparado Plaza Carso con Manhattan por la concentración de oficinas, viviendas, tiendas, restaurantes, museos y espectáculos en una misma región. La comparación apunta a esa mezcla de negocios y actividades en una zona de la CDMX que durante décadas estuvo ligada a las fábricas, aunque la escala y las características de ambos lugares son muy distintas.
Las torres corporativas y residenciales forman parte del complejo con el que Carlos Slim amplió su presencia en el mercado inmobiliario de CDMX.(Tomado de fr-ee.org/)
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Vecinos rechazan el nombre de Nuevo Polanco y alertan por la gentrificación
Vecinos de Granada e Irrigación, en la alcaldía Miguel Hidalgo, rechazan que las inmobiliarias llamen Nuevo Polanco a la zona. Acusan que el nombre se usa para vender una imagen más exclusiva del barrio y elevar el valor de las propiedades, mientras se deja de lado la historia de colonias donde algunas familias llevan más de 70 años viviendo.
Pero el problema no es solo el nombre. Los habitantes señalan que la llegada de grandes edificios de departamentos y oficinas ha encarecido la vivienda y los servicios, mientras pequeños negocios, como fondas y cocinas económicas, enfrentan dificultades para mantenerse.
Los vecinos relacionan estos cambios con la gentrificación , un proceso que puede elevar el costo de vivir en una zona y dificultar que sus habitantes de toda la vida permanezcan en ella. Colectivos como Granadas Resilientes han denunciado el desplazamiento de residentes y la pérdida de comercios que durante años formaron parte de la vida cotidiana del barrio.
Las inconformidades, sin embargo, no comenzaron con Plaza Carso. Antes de que los negocios de Carlos Slim adquirieran mayor presencia en la zona, ya se habían instalado Costco y Antara, el centro comercial ligado a Fibra Soma. La llegada de estos desarrollos forma parte de una transformación inmobiliaria que se ha extendido durante años y que hoy está en el centro de las protestas vecinales.
Plaza Carso sigue creciendo y estrenará etapa en 2027
Plaza Carso todavía tiene espacio para crecer. Inmuebles Carso mantiene en marcha una tercera etapa del complejo , con una inversión prevista de 10,200 millones de pesos para construir tres torres residenciales, una de oficinas y ampliar el centro comercial.
El proyecto, a cargo de la subsidiaria Plaza Carso II, forma parte de una nueva oleada de desarrollos inmobiliarios en la zona. De acuerdo con las estimaciones de la compañía, buena parte de las obras concluirá entre finales de 2026 y el primer trimestre de 2027.
La expansión también incluye un nuevo Hospital Star Médica Polanco, con una inversión de 2,500 millones de pesos. A esto se suman otros proyectos en los alrededores, como la reconversión de la antigua Plaza Pabellón Polanco en un desarrollo de usos mixtos, con un presupuesto de 4,600 millones de pesos, además de iniciativas residenciales y corporativas como Carso Moliere y Palmas 265.
Plaza Carso es una de las apuestas inmobiliarias de Carlos Slim en una zona donde conviven nuevos desarrollos, comercios y comunidades con décadas de historia.(Foto: ALFREDO ESTRELLA/AFP)
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La apuesta de Slim va más allá de construir edificios
El peso de Plaza Carso en el negocio inmobiliario de Carlos Slim se refleja en las cuentas consolidadas de Inmuebles Carso. El complejo y sus filiales, Inmuebles General y Plaza Carso II, concentran la mayor proporción del valor de las propiedades de inversión de la compañía.
Al cierre de 2025, Inmuebles Carso reportó activos totales consolidados por 102,253.5 millones de pesos, frente a los 98,568 millones del ejercicio anterior. Sus ingresos anuales ascendieron a 8,812.6 millones de pesos. En el ranking de Las 500 empresas más importantes de México , elaborado por Expansión, la compañía ocupó el lugar 363.
Plaza Carso es más que un conjunto de edificios: representa una pieza central del patrimonio inmobiliario de Slim y una apuesta por concentrar distintas fuentes de negocio en un mismo desarrollo. La estrategia sigue en marcha con nuevos proyectos como Carso III y el Hospital Star Médica Polanco, que prolongan la expansión inmobiliaria del grupo en la zona.