Existen cientos de instrumentos para invertir, desde las soluciones que ofrece la banca hasta las de la Bolsa. Uno de los mitos que poco a poco ha ido desapareciendo es que en la Bolsa solo invierten los que tienen mucho dinero, nada más alejado de la verdad. Un persona común puede abrir una cuenta con 1,000 pesos en algunas casas de bolsa, y uno de los instrumentos en los que más se suele invertir es en el IPC, el índice de precios y cotizaciones, el principal indicador de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).
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Este índice agrupa las 35 compañías de mayor liquidez (que se venden y compran más fácil y rápido) y mayor valor de capitalización -su valor en el mercado-. Pero no es posible invertir directamente en él, para hacerlo existen instrumentos como los fondos cotizados (ETFs, por sus siglas en inglés).
Omar Morales, director de Inversiones de Fondos de Inversión de Principal Financial Group, explica que los ETFs democratizan la inversión, pues la hacen más barata y accesible.
En un ejercicio de Expansión, tomando por ejemplo que una persona quisiera invertir en todas las empresas del IPC gastaría en total 4,170 pesos por tener una acción de cada una de las compañías que lo conforman. Por el contrario, si compra el Naftrac pagará alrededor de 42 pesos por cada certificado, que está construido -y que se mueve igual- que el IPC.
A este tipo de inversión, en fondos cotizados, se le llama inversión pasiva, dice Carlos Ponce, socio fundador de SNX, firma de análisis bursátil e inversiones, porque únicamente sigue -y replica- el movimiento de los índices. Por otro lado, la inversión activa es aquella donde el gestor busca y selecciona varios activos tratando de ganar el mayor rendimiento posible.