“El mercado de derivados sobre México es enorme, pero el problema que tenemos es que no se opera en México”, dice Jorge Alegría, director general del Grupo Bolsa Mexicana de Valores (BMV).
En el mercado de derivados se encuentran contratos cuyo valor depende de un activo subyacente —acciones, índices, divisas, tasas de interés o materias primas— y se utiliza para cobertura de riesgos, especulación y arbitraje.
La reciente estrategia de la BMV busca unir polos de liquidez y atraer a más participantes a través, en una primera fase, del lanzamiento de dos productos: el Contrato Mini del Futuro del Dólar en el MexDer y el listado de los futuros del índice E-Mini S&P/BMV IPC en el Chicago Mercantile Exchange (CME).
En el caso del mini futuro del dólar el objetivo es atraer a más participantes locales. El contrato estándar del futuro del dólar tiene un valor de 10,000 dólares, lo que equivale aproximadamente a 180,000 pesos, una cifra que, si bien manejable para empresas grandes, resulta elevada para inversionistas individuales. El contrato mini tiene un valor de una décima parte, es decir 1,000 dólares (18,000 pesos), lo que facilita el acceso a personas físicas, pequeñas y medianas empresas, y gestores patrimoniales que antes quedaban fuera del mercado de derivados.
“Este nuevo contrato representa un paso importante hacia un mercado de derivados más accesible, eficiente y alineado con las necesidades de los inversionistas minoritarios y profesionales”, dice Alegría.
Para Francisco Matthews, socio de NetGO y especialista en asesoría de coberturas, las empresas operan poco en futuros porque no son trajes a la medida y requieren dejar un colateral (garantía). Los forwards, en cambio, se ajustan a montos y fechas específicas, y suelen trabajarse con líneas de crédito que ofrecen los bancos. Así, la mayor parte de la actividad en derivados listados recae en inversionistas grandes y operadores internacionales.
Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex, coincide. “Los inversionistas más grandes pueden ya tener cierta experiencia, pero en general todavía no son tan comunes”.
Aunque el mini futuro del dólar comenzó a operar a finales de mayo de 2025, el monto, dice Alegría sin revelar de cuánto, es aún muy pequeño, porque están en proceso de sumar formadores de mercado para ese contrato, que los operadores aún están probando y ajustando sus sistemas para poder operarlo.