La desglobalización dejó de ser una amenaza y ahora puede convertirse en una oportunidad bursátil y de inversión en general. En medio de aranceles más altos, tensiones geopolíticas y reconfiguración de cadenas de suministro, el proceso de nearshoring puede definir ganadores bursátiles, con México y el sur de Estados Unidos como piezas clave para inversionistas.
Según Macquarie Asset Management, se trata de un fenómeno de "desglobalización" que dará paso a un “renacimiento de la manufactura doméstica”. En este contexto, considera al proceso de relocalización como un motor que impulsará de manera asimétrica a clases de activos específicas, con México, el sudeste asiático y el sur de Estados Unidos como los grandes centros de gravedad de este nuevo orden industrial, según explica en el documento Unlocking alpha in disruptive times.