Un sector reducido
El proceso creativo de la campaña publicitaria, que en una primera etapa es lanzada en redes sociales y televisión de paga, para posteriormente ser expuesta en espectaculares, duró poco más de un año.
Miguel Ángel Ruiz, cofundador y director creativo de la agencia, lo describe como un camino lleno de idas y vueltas en el que conocieron lo diminuto que es el sector, pero también lo específico que es el consumidor respecto a sus peticiones sobre el producto.
Según la firma de análisis de mercado Euromonitor, la marca de agua fue la cuarta más vendida en México durante 2019. Por encima están Bonafont, Ciel y Levité. El producto operado y comercializado por Nestlé domina el 6% del mercado nacional de agua embotellada.
Datos de la propia marca refieren que Sta. María ha liderado el segmento de agua manantial desde 2018, una categoría que ha crecido 14% los últimos dos años.
“Sta. María es de nicho, es un negocio bastante pequeño, así que no podíamos darnos el lujo de fallarle a la gente”, detalla Ruiz.
Los creativos le estaban hablando a un consumidor que toma agua, como cualquier otro, pero que no solo lo hace para sobrevivir, sino para mantener un balance saludable. Sin embargo, no tiene muy clara la diferencia de la marca respecto a la competencia y tampoco entiende por qué debería pagar más por este producto. “Nosotros teníamos que llenar ese hueco de información”, dice Macías.
Un nuevo consumidor
La directora de marketing de Nestlé Waters México explica que esta campaña de publicidad llega en un momento delicado para la categoría, pues la reducción de ingresos de los consumidores ha impactado en las ventas, pero también se vuelve una pieza creativa estratégica porque llega justo en la entrada de la ‘nueva normalidad’, periodo en el que las personas exigen la presencia de las marcas.