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Nuestras Historias

Benjamín Netanyahu se vuelve a jugar su destino en las urnas

Los ciudadanos de Israel vuelven a votar este martes, después de que actual el primer ministro no logrará amarrar una coalición de gobierno en abril.
mar 17 septiembre 2019 10:41 AM
Rivales
Como sucedió en abril, Netanyahu se enfrentará en estos comicios al antiguo líder de las fuerzas armadas, Benny Gantz, ex jefe del Estado Mayor.

JERESALÉN (CNN)- Los israelíes votarán el martes, 17 de septiembre, en las segundas elecciones nacionales en cinco meses luego de que se frustrara el intento del primer ministro, Benjamín Netanyahu , de formar una coalición gobernante tras varias semanas de negociaciones.

Como sucedió en abril, el veterano líder de Israel se enfrentará en estos comicios al antiguo líder de las fuerzas armadas, Benny Gantz, ex jefe del Estado Mayor .

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A lo largo de la campaña, las encuestas han mostrado una y otra vez que la carrera está muy reñida: el Partido Likud de Netanyahu está casi empatado con el Partido Blanco y Azul de Gantz.

Elecciones en Israel arrancan tras una tensa campaña entre Netanyahu y Gantz

Netanyahu ha sido el representante del país desde hace más de una década. En julio se volvió el líder israelí que más tiempo ha estado al mando en la historia del país y superó los 4,875 días de gobierno del primer ministro de Israel, David Ben Gurión. Netanyahu ha presumido sus logros en política exterior, la solidez de la economía del país y se ha vendido como el "Sr. Seguridad".

Una intensa campaña mediática

Netanyahu también ha presumido su relación cercana con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump . En todo el país se ven espectaculares con fotografías de los dos, juntos.

Además, al más puro estilo de Trump, Netanyahu ha advertido del fraude electoral y ha acusado a los electores árabes —y a la izquierda— de que están tratando de robarse las elecciones.

En un intento por energizar a sus bases, Netanyahu ha recurrido a la vieja estrategia de advertirles a sus simpatizantes que está a punto de perder, a menos que salgan a votar.

Una relación cercana
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, presume en campaña su relación estrecha con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

"En este momento vamos perdiendo", dijo en un video de campaña, el sábado, 14 de septiembre. "Si salen y votan por Likud, ganaremos".

Netanyahu ha emprendido una intensa campaña mediática de último minuto y ha dado entrevistas en los principales canales de televisión, periódicos y estaciones de radio. Ha recurrido a las redes sociales y ha tuiteado a un ritmo frenético en días recientes, además de que ha conducido videos de Facebook Live.

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Además, se inclinó marcadamente a la derecha y prometió anexar partes de la Margen Occidental si gana las elecciones.

Investigaciones por corrupción

Sus anuncios han servido a un segundo propósito: desviar la atención de las investigaciones por corrupción de las que es objeto.

Se espera que dos semanas después de las elecciones, Netanyahu comparezca en una audiencia para determinar si tres investigaciones diferentes por actos de corrupción arrojan argumentos para procesarlo.

Recomendamos: Incluso con la victoria, Netanyahu tiene mucho que perder

El fiscal general dijo que su plan es sujetar a Netanyahu a proceso por cohecho y abuso de confianza, según lo que pase en la audiencia definitiva. El primer ministro ha sostenido que es inocente y se ha negado a dimitir, con lo que se abre la posibilidad de que se vuelva el primer líder israelí en funciones sujeto a proceso penal.

Si gana claramente las elecciones, podría tener la oportunidad de aprobar una ley que le otorgue fuero. Sabe que estuvo muy cerca de la victoria en las elecciones de abril. Lo único que le impidió que iniciara un quinto mandato fue que su ex ministro de Defensa, Avigdor Liberman, rechazara unirse a la nueva coalición. Fue la primera vez en la historia de Israel que un primer ministro (al que formalmente designa el presidente de Israel) no pudo formar una coalición gobernante con una mayoría viable. En vez de permitir que su contrincante más cercano, Benny Gantz, tratara de formar un gobierno, Netanyahu prefirió llamar a elecciones nuevamente.

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Un soldado de carrera

Gantz es soldado de carrera: sirvió en las Fuerzas de Defensa de Israel durante 38 años. Fue jefe del Estado Mayor del país entre 2011 y 2015 y lideró a las fuerzas armadas israelíes en dos guerras en Gaza, en 2012 y 2014.

Su equipo de campaña ha tenido dificultades para controlar la agenda noticiosa de las elecciones; los analistas señalaron que su campaña está deslucida. Su principal argumento es que Netanyahu es una amenaza a la democracia en Israel.

"Si no desean ver un gobierno que pisotee los principios de la democracia, deben salir a votar por el Blanco y Azul", dijo Gantz en un mensaje proselitista la noche del domingo, 15 de septiembre.

Gantz ha incorporado a la lista de su partido a varios ex jefes del Estado Mayor y a un ex ministro de Defensa con la intención de arrebatarle el cetro de "Sr. Seguridad" a Netanyahu.

Estuvo cerca la última vez. Tanto Likud como el Azul y Blanco obtuvieron alrededor de un millón de votos, con lo que ambos partidos consiguieron 35 escaños de los 120 del Knéset, el Parlamento Israelí. El Likud de Netanyahu tuvo una ventaja de apenas 14,500 votos, resultado que ambos partidos esperan mejorar.

La participación será la clave

Es probable que el resultado de estas elecciones dependa de la participación. En las elecciones de abril, fue del 68.5%.

Los analistas dicen que una participación menor favorecería a Netanyahu ya que le da la ventaja a sus coaligados ultraortodoxos, quienes generalmente logran que sus partidarios acudan a las urnas en grandes números. Pero si la participación es abundante entre las comunidades más laicas y entre los electores árabes, podría favorecer a Gantz.

Avraham Diskin, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Hebrea de Jerusalén, dijo que la participación tiende a ser mayor cuando las elecciones están reñidas. Sin embargo, los israelíes también sufren de fatiga electoral, ya que se verán obligados a participar en otras elecciones en poco tiempo. Los resultados finales se verán influidos en gran medida por la fuerza que prevalezca el martes.

Tanto Netanyahu como Gantz clamaron victoria hace cinco meses en medio de la confusión que causaron las encuestas de salida. Al final, Netanyahu no pudo formar un gobierno y Gantz no tuvo la oportunidad .

Ha llegado la segunda ronda: la segunda oportunidad de ganar implica otra posibilidad de perder.

Si, como han indicado las encuestas desde el principio, volvemos a llegar a un callejón sin salida político, lo único seguro será la incertidumbre política.

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