“Estados Unidos tiene tanta libertad de acción en Groenlandia que puede hacer prácticamente lo que quiera”, dijo Mikkel Runge Olesen, investigador del Instituto Danés de Estudios Internacionales de Copenhague, a The New York Times a principios de enero.
“Me cuesta mucho ver que Estados Unidos no pudiera conseguir prácticamente todo lo que quisiera”, dijo, y añadió: “si tan solo lo pidiera amablemente”.
Dinamarca está dispuesta al diálogo
La primera ministra de Dinamarca, Mette, desea "un diálogo constructivo con sus aliados" sobre su territorio autónomo Groenlandia y la seguridad del Ártico, pero que respete su "integridad territorial“.
"Podemos negociar todos los aspectos políticos: seguridad, inversiones, economía. Pero no podemos negociar nuestra soberanía. Me han informado de que no ha sido así", zanjó Frederiksen en un comunicado.
La primera ministra subrayó que a lo largo de todo el proceso de debate ha "coordinado sus esfuerzos" con el gobierno de Groenlandia, que ha rechazado de manera contundente cualquier dominio estadounidense.
"Hemos mantenido un estrecho diálogo con la OTAN y yo misma he hablado regularmente con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, especialmente antes y después de su reunión con el presidente Trump en Davos", explicó.
"El Reino de Dinamarca desea mantener un diálogo constructivo con sus aliados sobre las formas de reforzar la seguridad en el Ártico, incluida la Cúpula Dorada estadounidense, siempre que se respete nuestra integridad territorial", aseguró en referencia al gigantesco proyecto estadounidense de un escudo antimisiles.