Tras la sangrienta represión del movimiento de protesta en enero, los estudiantes en Irán volvieron a las calles para manifestarse en contra del régimen de los Ayatolás, mientras el país está al pendiente de las amenazas de un ataque estadounidense.
Los alumnos de universidad comenzaron el sábado un nuevo semestre con manifestaciones a favor y en contra del gobierno, de acuerdo con los medios de comunicación locales.
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Algunos gritaban lemas como los de las recientes manifestaciones antigubernamentales que, de acuerdo con varias organizaciones de defensa de los derechos humanos, se saldaron con miles de muertos a manos de las fuerzas de seguridad.
Entre los lemas que gritaba la multitud, figuraba "Muerte al dictador", en alusión al guía supremo, Ali Jamenei.
El gobierno iraní advirtió este lunes a los jóvenes que volvieron a manifestarse que existen “límites”.
"Las cosas sagradas y la bandera son dos ejemplos de estos límites que debemos proteger y no traspasar ni desviarnos de ellos, ni siquiera en el momento álgido de la ira", afirmó la portavoz iraní Fateme Mohayerani.
De acuerdo con ella, los estudiantes iraníes "tienen heridas en el corazón y han visto escenas que pueden alterarlos y enfurecerlos; esta ira es comprensible".
Los estudiantes iraníes "tienen heridas en el corazón y han visto escenas que pueden alterarlos y enfurecerlos; esta ira es comprensible", dice la portavoz iraní Fateme Mohayerani.(FOTO: AFP)
Unos videos difundidos en redes sociales muestran a estudiantes de una universidad de Teherán quemando la bandera de la república islámica, adoptada tras la revolución de 1979 que derrocó a la monarquía.
La represión continúa
Organizaciones denuncian que el régimen aún reprime a las personas que se manifiestan, a pesar de las amenazas de Estados Unidos de intervenir en el país si esto continuaba.
"Las autoridades continúan aterrorizando a la población", afirmó Bahar Saba, investigadora de la organización Human Rights Watch en un informe publicado este martes. "Los arrestos continúan y los detenidos enfrentan torturas, confesiones forzadas y ejecuciones secretas, sumarias y arbitrarias".
Un residente de Teherán dijo a un periodista de AFP en el extranjero que no cree que las protestas en los campus se extiendan fuera de las grandes universidades porque "la mayoría de la gente sigue aterrorizada por la brutalidad del régimen”.
Las protestas que sacudieron al país asiático en enero comenzaron por reivindicaciones económicas, pero pronto se extendieron hasta convertirse en las más grandes desde la Revolución Islámica de 1979.
Las manifestaciones antigubernamentales de enero fueron las más grandes desde la Revolución Islámica de 1979. (FOTO: FABRICE COFFRINI/AFP)
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La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (Hrana), con sede en Estados Unidos, afirmó haber confirmado la muerte de al menos 6,159 personas durante esa ola, incluyendo 5,804 manifestantes, 92 niños y 214 personas afiliadas al gobierno. Hrana investiga 17,000 muertes más.
Las autoridades iraníes declararon a finales del mes pasado que más de 3,100 personas habían muerto, pero que la mayoría eran personal de seguridad o transeúntes atacados por “alborotadores".
Presión de Estados Unidos
El régimen de los ayatolás se encuentra actualmente bajo fuerte presión del presidente estadounidense Donald Trump para que alcance un acuerdo sobre su programa nuclear. Washington ha ordenado un amplio despliegue naval y aéreo en Oriente Medio, aunque sin cerrar la vía diplomática.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha amenazado con bombardear de nuevo Irán, tras la guerra de junio de 2025 desencadenada por Israel en la que Washington atacó instalaciones nucleares iraníes.
Trump ordenó desplegar en la región un dispositivo militar y naval, enviando a Oriente Medio el portaviones Abraham Lincoln. El portaviones más grande del mundo, el Gerald R. Ford, navega por el Mediterráneo y está actualmente en una base de Creta, en Grecia.
Es inusual que dos navíos de ese tipo, que transportan decenas de aviones de combate y están tripulados por miles de efectivos, se encuentren al mismo tiempo en una misma región.
El jueves, el presidente estadounidense dijo que se había dado un plazo de entre diez y quince días para decidir si recurría a la fuerza contra Teherán.
El lunes, Trump desmintió artículos de prensa según los cuales el jefe del Estado Mayor estadounidense, el general Dan Caine, le habría advertido en contra de una intervención militar de gran envergadura en Irán.
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En este contexto, las negociaciones continúan y está previsto un nuevo ciclo de diálogos en Ginebra con la mediación de Omán el jueves.
El canciller iraní, Abás Araqchi, declaró este martes que un acuerdo con Estados Unidos sobre el programa nuclear de Teherán está "al alcance de la mano".
"Tenemos una oportunidad histórica de lograr un acuerdo sin precedentes que aborde las preocupaciones de ambas partes y los intereses mutuos", dijo Araqchi en una publicación en X.
El ministro iraní afirmó que llegar a un entendimiento está "al alcance de la mano, pero sólo si se le da prioridad a la diplomacia".
Estados Unidos reclama un acuerdo que impida que Teherán se dote del arma nuclear, algo de lo que los occidentales acusan a Irán, pese a que este asegura que solo desea desarrollar un programa con fines civiles.
Irán, en tanto, advirtió que respondería "con fuerza" a cualquier ataque estadounidense, aunque este sea limitado, y advirtió del riesgo de una "escalada" regional si Washington se decanta por una acción militar.
Frente a las "amenazas existentes", los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, empezaron maniobras militares en las costas del Golfo.
La oposición en el exilio exige a Trump que cumpla sus amenazas y ataque, con la esperanza de una rápida caída del actual gobierno de línea dura. Sin embargo, otros grupos de la oposición se oponen a la intervención extranjera.