Desde la Casa Blanca, la respuesta de Trump a no permitir el uso de las bases de Rota y Morón, en el sur de España, fue contundente.
Acusó a España de comportarse como un "aliado terrible" y amenazó con suspender el comercio entre ambos países, tildando la decisión española de "hostil".
"No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses, simplemente por el miedo a las represalias de alguno", contraatacó Sánchez este miércoles.
Este enfrentamiento entre Sánchez y Estados Unidos se añade al que provocó la negativa española a gastar un 5% de su PIB en defensa, tal y como reclamaba Trump a los aliados de la OTAN, y a los numerosos roces que mantuvo con Israel durante su ofensiva en Gaza.
El ministro de Relaciones Exteriores israelí aprovechó que Irán elogió la posición de Sánchez para preguntarse si "eso es estar en el 'lado correcto' de la historia", en un mensaje en la red social X.
Mensajes de apoyo
A pesar de las dificultades para adoptar una posición común europea frente a los ataques contra Irán, los intentos de intimidación de Trump le han valido al jefe del Gobierno español muestras de apoyo de sus homólogos europeos.
El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, declaró en X que le había expresado "la plena solidaridad de la Unión Europea con España".
Y el presidente francés, Emmanuel Macron, le comunicó "la solidaridad europea de Francia en respuesta a las recientes amenazas de coerción económica de las que ha sido objeto España", declaró la presidencia francesa.
El martes, el jefe del Gobierno alemán, Friedrich Merz, sentado junto a Donald Trump, permaneció en silencio ante la andanada del estadounidense, algo que causó "sorpresa" a las autoridades españolas, reconoció el miércoles el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.