Aunque el líder israelí intentó matizar el roce, que atribuyó a "desacuerdos tácticos", el episodio dejó al descubierto visiones encontradas sobre el manejo de la región.
En la antesala de este octavo encuentro entre ambos líderes desde el retorno de Trump a la presidencia, ambas partes han intentado rebajar la tensión comunicacional. Sin embargo, la agenda llega cargada de temas de alto impacto financiero y de seguridad global.
La agenda geopolítica en Washington: Irán, la tregua y la reconstrucción de Gaza
El eje prioritario de las discusiones en la Casa Blanca se concentrará en el dossier iraní. Mientras la administración Trump busca abrir una nueva ventana a la diplomacia tras dos semanas de bombardeos ininterrumpidos desde la tregua de abril, el gobierno israelí recalca la urgencia de garantizar su seguridad nacional.
"Discutiremos todos los temas y, ante todo, Irán. Nuestro objetivo es garantizar nuestra seguridad, pero también ampliar el círculo de la paz a nuestro alrededor", declaró Netanyahu previo a su despegue rumbo a la capital estadounidense.
La mesa de trabajo también contempla el plan de reconstrucción en Gaza, el seguimiento al pacto de paz entre Israel y el gobierno del Líbano —en el que no incluye a Hezbolá— y la coordinación de inteligencia para alinear operaciones bélicas, ya que Israel no ha participado en las últimas acciones militares de Estados Unidos contra Irán.
¿Enfriamiento o estrategia? El impacto de la cumbre en los mercados globales
Más allá de los roces superficiales, analistas internacionales destacan que el verdadero trasfondo de la cumbre es proyectar estabilidad y evitar cualquier señal de fragmentación en el bloque occidental.
De acuerdo con Yonatan Freeman, internacionalista de la Universidad Hebrea de Jerusalén, la reunión busca ser un mensaje disuasorio para los actores regionales.
"La principal cuestión es mostrar a Irán, Líbano y a la comunidad internacional que no hay ruptura ni desacuerdo mayor entre Estados Unidos e Israel. Existen más puntos de convergencia que de divergencia. Las diferencias radican en el timing e intensidad militar, no en los objetivos finales", dijo el especialista a la AFP.