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Los métodos de enseñanza mexicanos revolucionados

En la educación no hay que restar importancia a la Inteligencia Artificial, por el contrario, se debe conocer y trabajar junto con los directivos de centros de enseñanza, señala Jorge Linares Soler.
vie 02 julio 2021 12:05 AM

(Expansión) - Es indudable que la pandemia vino a enseñarnos algo, pero también a enseñarnos a enseñar de manera diferente. Este juego de palabras nos permite repensar las formas en que aprendemos y educamos en México en la actualidad y planificar nuevas formas de cara al futuro cercano utilizando a la estrella del momento: la Inteligencia Artificial (IA) como aliada.

Los jóvenes en México y en el mundo ya no son iguales a los de hace una década, los maestros y profesores tampoco y las formas de aprender, de acceder al conocimiento y de capacitar a los docentes claramente también cambió. En este sentido, la IA permitirá mejorar las formas de enseñanza en este nuevo paradigma.

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La IA está hoy en el centro de la escena. Incluso recientemente el Senado de nuestro vecino país Estados Unidos promovió uno de los proyectos que autoriza 120,000 millones de dólares en financiación para una agencia gubernamental, la “Fundación Nacional de la Ciencia" con el fin de que investigue en áreas claves, entre ellas la Inteligencia Artificial y la ciencia cuántica.

En este sentido tal proyecto, que suponen “pasará a la historia como una de las cosas más importantes que ha hecho la Cámara en mucho tiempo” -según palabras del líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer-, incluye a la IA en sus líneas -además de cuestiones de desarrollo de 5G, impulsar la producción nacional de componentes industriales, entre otras-.

En la educación entonces no hay que restarle importancia a la Inteligencia Artificial. Por el contrario, se la debe conocer y trabajar en conjunto con los Directivos de Centros de enseñanza en su potencial como herramienta beneficiadora y aceleradora del proceso de consecución de los objetivos globales de educación.

En este sentido, la IA permite la reducción de las dificultades de acceso al aprendizaje, la automatización de los procesos de gestión y la optimización de los métodos aplicados para mejorar los resultados en el aprendizaje.

¿Pero cómo concretamente la IA ayudaría en materia de educación? Es aquí donde me gustaría mencionar algunos ejemplos concretos. Por un lado, la IA favorece el desarrollo de las habilidades de cada estudiante: las escuelas cuentan con un gran caudal de información acerca de sus alumnos, que puede ser aprovechada para crear planes de estudio acordes a cada uno de ellos, es decir, para implementar el aprendizaje a medida según las aptitudes. Además, mejora la eficacia del sistema educativo.

La información que disponen las instituciones sobre cada alumno permite evaluar su desempeño. En ese sentido, otorga la posibilidad de detectar problemas en el estudio, predecir trabas y actuar a tiempo para brindar la ayuda necesaria a cada estudiante.

Por otra parte, la IA reduce los tiempos de respuesta administrativa dado que, a través de la IA, es posible agilizar los procesos burocráticos de los establecimientos educativos. Particularmente, las tecnologías cognitivas, como por ejemplo los chatbots, pueden coordinar reuniones o hacer trámites de forma veloz.

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También se optimizan los tiempos de clase y docencia, porque el análisis de datos hace posible detectar patrones para calificar exámenes, por ejemplo. También se pueden realizar ejercicios pedagógicos multimedia que complementen el aprendizaje de la clase, ayuden a resolver las inquietudes de los estudiantes y permitan aprovechar el aula para otro tipo de consultas.

En general, este tipo de fenómenos como la pandemia no suelen producir un cambio radical, sino que aceleran procesos que ya se venían gestando. La transformación digital en las empresas es uno de ellos y la revolución en la educación es otro.

Claro que implementar esto no es sencillo, necesita tiempo y profesionales idóneos que acompañen en este camino, pero ya no se puede mirar para otro lado y hay que aprovechar las herramientas que nos brinda la tecnología para educar a los adultos del futuro.

Nota del editor: Jorge Linares Soler es Country Manager de Nubiral en México. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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