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Fraude en e-commerce en 2022: más fuerte y sofisticado

Quienes tienen un comercio en línea deberán equipar al talento dentro de sus equipos antifraude y apoyarlos, considera Christian León Trueba.
mié 15 diciembre 2021 12:01 AM
Fraude en e-commerce en 2002 será más fuerte y sofisticado
El crecimiento acelerado del e-commerce de los últimos dos años fue incentivo suficiente para que la tecnología y la innovación llegasen a los rings de defraudadores, señala Christian León Trueba.

(Expansión) - ¿Quiéres ganar cierta cantidad de pesos o dólares en unas cuantas horas? Solo debes recibir algunos artículos en casa, tomarles fotos, empacarlos nuevamente y enviarlos a una lista de direcciones provistas por tus jefes. ¿Qué podría salir mal?

Para el empleado de una supuesta empresa de logística, el riesgo consiste en estar involucrado en fraudes. Para los comercios en línea, el riesgo recae en perder ingresos al ser víctimas de defraudadores que compran productos con tarjetas robadas y utilizan a terceros para enviarlos de un lugar a otro, y en que, por miedo, se detengan compras legítimas más adelante.

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El crecimiento acelerado del e-commerce de los últimos dos años fue incentivo suficiente para que la tecnología y la innovación llegasen a los rings de defraudadores. Analizando los intentos de fraude cometidos este año, hay dos tendencias que sin duda estarán presentes en 2022: el reclutamiento de ‘mulas’ a través de tácticas de ingeniería social y la creación de nuevas granjas de bots.

El uso de ‘mulas’ o terceros para cometer fraude no es nuevo, pero sí lo es la forma en la que los grupos de defraudadores contactan a las personas. Los criminales han mejorado su tácticas de ingeniería social para engañar a sus “socios comerciales”, llegando al extremo de crear empresas de logística falsas donde reclutan a personas que quieren trabajar desde casa, tendencia que ha cobrado relevancia en la pandemia, en donde se les pide que realicen compras en línea o enviando productos de un destino a otro.

Hasta hace algunos años, las tácticas por medios de ‘mulas’ solían tomar meses o hasta años en las que los criminales creaban un lazo emocional con las víctimas para convencerlas de comprar y mover productos de una región a otra en su nombre. Pero con el home office, las transferencias de dinero en línea y las redes sociales, todo es mucho más veloz y eso incluye este tipo de tácticas fraudulentas. Ahora, el reclutamiento, el trabajo y la paga se llevan a cabo en algunas semanas.

Estas "oportunidades" de trabajo, que podrían meter a los participantes en un gran problema, se comparten a través de las redes sociales, el correo electrónico o la mensajería instantánea, es decir, mediante ingeniería social, e incluso hay sitios web de apariencia legítima con la información de las empresas. Ahora, en lugar de ser contactado por un príncipe de un país lejano pidiendo dinero para rescatarlo u obtener una oferta escandalosa que resulta ser phishing, la gente está tentada a trabajar en una empresa falsa que promete la oportunidad de ganar dinero "fácil " y rápido".

Ahora bien, hablemos de la segunda tendencia que podría quitarle el sueño a los equipos antifraude. Los avances en la tecnología también aceleraron el uso de bots por parte de las redes de defraudadores. Las organizaciones criminales los utilizan para probar a gran velocidad miles de cuentas de crédito robadas o clonadas, realizar pedidos en rápida sucesión y dejar en blanco el inventario de productos populares para venderlos a precios muchísimo más altos. Solo en 2020, hubo un un aumento del 146% (Signifyd) en los ataques de bots.

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Imaginemos estos golpes como la versión para los equipos antifraude de los ataques de denegación de servicio (DDoS). En los ataques DDoS, los criminales envían miles de peticiones simultáneas a un servidor con el fin de tirar una página web, lo que implica una pérdida de tiempo e ingresos importantes para un negocio.

En los ataques vía bots, las peticiones se transforman en miles de órdenes de compra que llegan continuamente al área de detección de fraudes de un comercio. Y ahí, más que tirar la página web, lo que ocurre es que los expertos antifraude empiezan a saturarse y no pueden prestar atención a cada caso de forma rigurosa. Además, dicha confusión puede llevar al talento humano a dudar de la tecnología contra fraude que utilizan, y al momento de recalibrarla, se pierde tiempo valioso de detección en el que los intentos de fraude pueden ser validados, repercutiendo en las ganancias.

Estas dos tendencias son solo algunos ejemplos de los golpes que reciben los comercios constantemente, especialmente durante las temporadas de ventas altas, como Hot Sale o El Buen Fin. Por ello, quienes tienen un comercio en línea deberán equipar al talento dentro de sus equipos antifraude y apoyarlos. De lo contrario, estarán en desventaja frente a una oportunidad valuada en 19.3 mil millones de dólares para 2025, tan solo en México (Statista).

Nota del editor: Christian León Trueba es Director Regional de Signifyd para América Latina. Por más de 17 años ha ocupado posiciones de planeación estratégica y dirección en compañías internacionales de la industria financiera y tecnológica. Es Licenciado en Mercadotecnia por el Tec de Monterrey y cuenta con un MBA por la Universidad de Pforzheim.Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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